miércoles, 4 de agosto de 2010

EL LOBBY TRANSGÉNICO EN ESPAÑA

Recientemente, la Región Autónoma de Madeira (Portugal) ha sido reconocida de manera oficial por la Comisión Europea como la primera región europea libre de transgénicos. Sin duda es una gran noticia, puesto que hasta la fecha la UE se había resistido a otorgar este tipo de reconocimiento a pesar de que eran muchas las regiones y municipios europeos que lo habían solicitado, incluidas muchas zonas españolas.

La Unión Europea, como órgano destacado del capitalismo neoliberal imperante, mantiene una política favorable a las grandes multinacionales relacionadas con los Organismos Genéticamente Modificados (OGM), que incluyen tanto a las productoras de semillas y agrotóxicos (Monsanto, Syngenta, Dupont, BASF...) como a la industria farmacéutica (GlaxoSmithKline, Roche, Bayer, Novartis, Pfizer, Merck..) Esta política trata de introducir los transgénicos en la agricultura europea y en el mercado de comestibles. Sin embargo, tiene la oposición de la mayoría de los países europeos que se niegan a introducir su cultivo, salvo España.

España cultiva el 80% del maíz transgénico de Monsanto de toda la Unión Europea (única variedad aprobada hasta la fecha para su cultivo a gran escala en Europa). Además permite el cultivo experimental a cielo abierto de otras variedades de OGM, con todos los riegos para el medio ambiente y la salud que de ello deriva. Pero, ¿por qué somos la mayor potencia transgénica de Europa? ¿Por qué actuamos en contra de los criterios de la mayoría de países europeos?

La explicación más plausible que encontramos es la estrecha relación entre la industria del sector y la administración. Veamos cómo funciona el entramado legal y político de los transgénicos en España.

Por un lado, tenemos el órgano científico sobre el que el Gobierno deja la responsabilidad de aprobar los cultivos de transgénicos que es la Comisión Nacional de Bioseguridad (CNB) compuesta por 46 miembros de los cuales sólo 7 son científicos (todos ellos del ámbito de la biotecnología), el resto son representantes de varios ministerios y administraciones autonómicas. Lo primero que llama la atención es la ausencia de científicos relacionados con otros ámbitos cruciales en este caso (salud, medio ambiente,...) y de representantes de la sociedad civil.

Por otro lado, tenemos los lobbies de la industria presionando al Gobierno para conseguir el máximo de privilegios para sus representados. Echemos un vistazo a los más importantes:
- Fundación Antama: ejerce de relaciones públicas de la industria, organiza actos y se encarga de la publicación de libros favorables al sector. Su presidente es Delfí Biosca (ex-director de Syngenta Seeds), su vicepresidente es Carlos Vicente (director de biotecnología de Monsanto).
- ASEBIO (Asociación Española de Bioempresas)
- ASAJA (sindicato agrario)
- SEG (Sociedad Española de Genética)
- ICAM (Instituto de Cuestiones Agrarias)

Finalmente, están los ministerios implicados en la materia: Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM), Ministerio de Ciencia e Innovación, Ministerio de Industria y Ministerio de Sanidad y Política Social.

Empecemos por los ministerios. El MARM, dirigido por Elena Espinosa, tiene las competencias en agricultura y se ha caracterizado en los últimos tiempos por su marcado carácter mercantilista (a pesar de su “aparente” apoyo a la agricultura ecológica). Este ministerio fue creado para fusionar agricultura y medio ambiente y así poder eliminar cualquier traba que pudiera plantearse a nivel medioambiental sobre el cultivo de transgénicos.
Industria, está dirigido por Miguel Sebastián (conocido defensor de la energía nuclear y artífice de la bajada de importancia de las energías renovables en nuestro país).
Sanidad tiene al frente a Trinidad Jiménez que ya nos deslumbró con su gestión de la “pandemia” de la gripe A y sus negocios con las farmacéuticas para comprar millones de vacunas innecesarias. Anteriormente, teníamos en el puesto a Bernat Soria que tras su fugaz paso por el ministerio (dejándonos otro chanchullo de vacunas gracias a las del cáncer de cuello uterino), ahora trabaja para los laboratorios Abbott.
Hemos dejado para el final al Ministerio de Ciencia e Innovación. Al frente tenemos a Cristina Garmendia, el ejemplo más claro de trabajo para la industria. Garmendia ha sido presidenta de ASEBIO (recordad los lobbies), fundadora de la empresa Genetrix que aglutina a muchas de las compañías españolas de biotecnología, presidenta de la fundación Inbiomed (financiada con dinero público) dedicada a la investigación genética con fines farmasanitarios.

Parece clara la estrecha relación entre los ministerios implicados en el tema de los transgénicos y la industria del sector. Vayamos ahora a por la CNB que, al fin y al cabo, es el organismo que toma las decisiones.

Es evidente que los 39 miembros no científicos del CNB, se dedican a seguir las directrices marcadas por sus superiores en los diferentes ministerios. Para no darlo por hecho, vamos a poner un ejemplo. Armando Albert representa al Centro de Información y Documentación del CSIC. Es socio fundador y ex-presidente de SEBIOT, (Sociedad Española de Biotecnología) entidad fundadora y miembro de la Fundación Antama. En su momento, firmó un manifiesto a favor de los transgénicos promovido por ASEBIO.
Se pueden dar más ejemplos, pero creo que os hacéis a la idea.

Por último vamos a ver las conexiones de los auténticos científicos del CNB con la industria del sector.
Tenemos a Pere Puigdomonech, profesor de investigación del CSIC. Este imparcial miembro del CNB realiza actos con la Fundación Antema y escribe libros pro transgénicos que Monsanto publicita y vende.
Pedro Castañera es investigador del CSIC y presidente de INIA, (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) participante habitual en jornadas de Monsanto y Antema. En la misma línea podemos incluir a Rafael Pérez Mellado, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, y a Fernando González Candelas que es catedrático y profesor titular de Genética en Universidad de Valencia.
Por último, tenemos a Florentino Juste, director del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) que ha tenido varios proyectos financiados por Syngenta, Basf o Novartis.

A la vista de todas las conexiones descritas, parece fácil comprender la permisividad del Gobierno español con los transgénicos. Sin embargo, no deja de sorprender el rechazo de los mismos en el resto de Europa, puesto que es más que probable que en esos países las multinacionales también tengan lobbies de presión. ¿Por qué entonces sólo nosotros permitimos los OGM? ¿Le dan más dinero a nuestras instituciones que a ninguna otra? ¿Se conforman con menos? La verdad es que no lo sé, tal vez sea ese afán español de servilismo hacia los EEUU o, a lo mejor, es que somos tan ignorantes que pensamos que permitiendo la entrada de transgénicos en nuestros campos vamos a ponernos a la vanguardia mundial.
Para más información: Amigos de la Tierra
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lunes, 2 de agosto de 2010

"AMIGOS DE LA PAZ": Henry A. Kissinger

Con este artículo vamos a iniciar una serie dedicada a algunos de los ganadores del Premio Nobel de la Paz, en concreto, nos vamos a centrar en aquellos personajes que deberían haber ardido por un fenómeno de autocombustión espontánea en el preciso instante de recoger dicho premio si la justicia divina existiera.

Empezamos este viaje hablando de Henry A. Kissinger, probablemente uno de los criminales más sanguinarios de la historia de la humanidad.

Nacido en Alemania en 1923, tuvo que salir de allí en 1938 a causa de su origen judío y marcharse a los Estados Unidos donde obtuvo la nacionalidad en 1943. El joven Henry era un chico inteligente y, por ello, estudió ciencias políticas en Harvard. Breve paso por la marina (nada de frentes, ya por entonces se manejaba en cuestiones de inteligencia y estrategia) y de ahí de cabeza al grupo de jóvenes promesas amparadas por la familia Rockefeller (familia a la que a día de hoy sigue sirviendo). Empezó a destacar en los círculos políticos siendo uno de los máximos defensores de las armas nucleares y de la intervención estadounidense en el extranjero.

El inicio de su carrera internacional no pudo ser más espectacular. En 1968 y tras cuatro años de participación oficial en la guerra de Vietnam, extraoficialmente llevaban allí más de diez años apoyando a Vietnam del Sur, se iniciaron unas conversaciones de paz bajo el mandato del presidente Johnson. Kissinger estaba allí formando parte del equipo negociador pero, en secreto, había pactado con Nixon joder aquel intento para facilitarle el acceso a la Casa Blanca. Dicho y hecho, un año después Nixon era presidente y Kissinger Secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional. A partir de este momento se iniciaron los bombardeos más duros de la guerra utilizando todo tipo de armamento biológico (esto sí que eran armas de destrucción masiva). Al mismo tiempo se iniciaron los bombardeos secretos sobre Laos y Camboya (países con los que EEUU no estaba en guerra) arrasándolos puesto que estos pobres países no estaban preparados para defenderse. A pesar de todo, no podían vencer y decidieron reanudar las conversaciones de paz en 1973 con Kissinger al frente.

Este tratado de paz le valió el Nobel ese mismo año junto al norcoreano Le Duc Tho, quien se negó a recogerlo junto a aquel demonio norteamericano.

Veamos las consecuencias de las acciones del premio Nobel hasta aquí. La guerra de Vietnam dejó casi seis millones de víctimas oficiales (la gran mayoría durante el periodo en que él dirigió las operaciones) y cientos de miles que murieron en años posteriores (y sigue subiendo la cifra) además, de dejar totalmente aniquilada la tierra y el agua debido al uso de agentes tóxicos (agente naranja, NAPALM, ...). También podemos atribuirle (gracias a su genial idea de arrasar Camboya) la llegada al poder de los Jemeres Rojos que dejaron un reguero de dos millones de muertos a su paso.

Otra de las “grandes contribuciones” de Kissinger a la humanidad fue su participación directa en la política de los países latinoamericanos. Como Secretario de Estado fue instigador y cómplice de los golpes militares sucedidos en Uruguay, Chile y Argentina para lograr lo que él consideraba el objetivo fundamental de la política exterior norteamericana que no era otro que la aniquilación del comunismo. Tras los golpes militares auspició y alentó las dictaduras militares y su represión, al mismo tiempo, apadrinó la creación de la llamada “Operación Cóndor”. Esta operación consistía en el acuerdo establecido entre Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil para el trabajo conjunto de sus servicios de seguridad. En la práctica esto suponía que cualquier miembro de las fuerzas represoras de esos países tenían libertad absoluta para operar en cualquiera de esos territorios para perseguir, detener (ilegalmente por supuesto) y torturar hasta la muerte a cualquiera que fuera considerado opositor a las dictaduras gobernantes.
Toda esta política de secuestros y asesinatos dejó tras de sí un legado de miles de personas torturadas y asesinadas. Otros miles de personas son consideradas oficialmente desaparecidas y a día de hoy siguen sin haber noticias de sus paraderos. Todo esto sólo fue posible gracias al manto protector de los Estados Unidos y, en particular, de Henry Kissinger.

En 1975 tuvo lugar otra de las grandes contribuciones del señor Kissinger a la humanidad, cuando siendo el Secretario de Estado del presidente Ford viajó con el mismo presidente a Indonesia para reunirse con el presidente Suharto (éste llego a la presidencia en 1965 mediante un golpe de estado financiado por la CIA). En esa reunión se dio el visto bueno a la invasión de Timor Oriental que se inició al día siguiente de la reunión. Como consecuencia de la invasión y posterior represión más de 200.000 habitantes de Timor fueron brutalmente asesinados.

A lo largo de sus años en la política oficial, hay gran cantidad de atrocidades que en una u otra medida pueden ser consideradas consecuencias directas de la política norteamericana auspiciada por Henry Kissinger. Entre ellas, vamos a destacar tres:

- Sudáfrica: durante largos años hubo un encubrimiento político y diplomático de las atrocidades del régimen del Apartheid que contribuyó a aumentar exponencialmente la ingente cantidad de muertos y torturados.

- Centroamérica: también en esta región el encubrimiento político permitió la creación y desarrollo de los escuadrones de la muerte que torturaron y asesinaron a miles de personas en toda la región.

Irak: Kissinger alentó a los kurdos para que iniciaran su revuelta contra el poder establecido. A continuación los dejó a su suerte para apoyar al otro bando. Aquí se inicia la represión actual del pueblo kurdo.

Todos los hechos descritos son algunos de los logros más importantes durante la carrera política de Henry Kissinger. Pero no acaba aquí. Kissinger fue el propulsor de la política que dirige hasta la actualidad el destino de todos los gobiernos que se han sucedido en la Casa Blanca: “los intereses nacionales ante todo”. Además es uno de los grandes adalides de la guerra nuclear, llegando a recomendar que todos los estadounidenses deberían tener un refugio antinuclear en sus casas porque es cuestión de tiempo que una gran guerra se desate con estas armas. También hay que destacar su gran contribución a las políticas eugenésicas de las élites gobernantes cuando en 1974 redactó el NSSM 200, un informe en el que se recomendaba la drástica reducción de la población mundial y en el que recomendaba el desarrollo de políticas de ayudas al desarrollo a cambio de esterilizaciones masivas.

Este es el personaje que en 1973 recibió el Premio Nobel de la Paz, un premio que supuestamente se entrega en reconocimiento a la persona que haya trabajado más o mejor a favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración o promoción de procesos de paz.

En la actualidad este personaje sigue vivito y coleando y sin ser juzgado como lo que es: uno de los mayores criminales de la historia de la humanidad.
Desde su retirada de la política activa, sigue siendo uno de los personajes más influyentes de la política imperialista. Su participación activa en entidades del calibre del CFR (Council of Foreign Relations), la comisión Trilateral o el club Bilderberg le aseguran una posición de poder (siempre bajo el manto protector de la familia Rockefeller).
Desde hace tiempo pesa sobre él una orden de búsqueda y captura internacional por su papel de actor principal en las dictaduras sudamericanas, sin embargo, el señor Kissinger se pasea por todo el mundo con total impunidad como pudimos observar durante la reunión anual del club Bilderberg celebrada el pasado mes de junio en Sitges (España).

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jueves, 29 de julio de 2010

UNA VERDADERA BANCA PÚBLICA

Seguimos viendo día tras día el incesante goteo de noticias sobre el sistema bancario y la crisis financiera. Lo último ha sido la publicación de los resultados de los “test de esfuerzo” realizados a las entidades bancarias europeas para ver la realidad del estado de sus cuentas y su capacidad de aguante ante la persistencia de la crisis. Lo cierto es que parece más una exposición pública de méritos para buscar posibles compradores que otra cosa ...en fin.
La verdad es que continuamos empeñados en demostrar que el sistema bancario es de fiar. Si es que parecemos imbéciles, nos roban, nos estafan, nos manipulan aprovechándose de nuestra ingenuidad y encima les lamemos el culo dándoles miles de millones para que sigan beneficiándose a nuestra costa.

Ahora más que nunca, ha llegado el momento de optar por otras vías. Debemos deshacernos de las cadenas que la banca privada nos pone a diario alrededor del cuello y optar por un sistema más racional y coherente: la banca pública.

Cuando hablamos de banca pública no nos referimos al modelo de Cajas de Ahorro español, va mucho más allá (no queremos este sistema de “banca pública” que sólo sirve para financiar partidos y pelotazos urbanísticos). Nos referimos a una banca creada por la administración pública con, por ejemplo, los miles de millones que han dedicado al rescate de los bancos con el objetivo de facilitar que el crédito fluyera hacia las empresas y los ciudadanos, consiguiendo únicamente engrosar las cuentas de resultados y los bolsillos de los accionistas.
A este capital debería añadirse la gestión de los impuestos y tasas estatales que aseguren el flujo continuo de dinero.
A este monto se le añadiría todo el dinero que fluye del Estado a través de subvenciones, nóminas, pensiones diversas...
Todo esto supone un capital más que considerable para iniciar el proyecto de una banca al servicio de la ciudadanía y no al revés, como viene sucediendo hasta la fecha.

Por supuesto, este tipo de banca tendrá prohibido trabajar como los bancos privados. Obviamente, quedan excluidas las prácticas de usura que practican todos los bancos privados de manera habitual. Por un lado, quedarían totalmente prohibidas las inversiones especulativas de cualquier tipo que nos han conducido a la actual crisis económica. Por otro lado, debería realizar la mayoría de sus inversiones en actividades desarrolladas dentro del propio Estado.
Desparecerían esas “extorsiones bancarias legales” que nos hacen pagar cinco veces más el dinero que nos han prestado. Durante muchos años los tipos de interés de préstamos e hipotecas han estrangulado a millones de familias que se han visto abocados a trabajar para sobrevivir. Necesitamos un sistema bancario que sirva para facilitar el progreso en el bienestar de los ciudadanos y no que sea una especie de carcelero en un centro de reclusión abierto llamado sociedad. De esta manera la banca pública se convertiría en el verdadero motor de la política económica, no teniendo que estar siempre supeditada a las órdenes de los mercados financieros.

En definitiva, la creación de una Banca Pública ayudaría notablemente a superar la crisis económica actual de forma justa y eficiente. También serviría para canalizar el dinero hacia la inversión productiva (en lugar de la inversión especulativa) y, sobre todo, podría facilitar la recuperación del poder económico y democrático de los ciudadanos.
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lunes, 26 de julio de 2010

Acuerdos ACTA: hacia la dictadura de las corporaciones


Desde el año 2007 se está negociando, de manera secreta, el ACTA (Anti Counterfeiting Trade Agreement) entre los EEUU, la UE y otros 30 países.

El ACTA pretende ser un tratado para combatir el tráfico internacional de mercancía falsificada pero, en realidad, va mucho más allá. El secretismo con que se está llevando a cabo el proceso de negociación da una muestra de que las verdaderas intenciones de este tratado son mucho más amplias, como veremos a continuación. El conocimiento público de estas negociaciones ha sido posible gracias a las filtraciones de los diferentes borradores del tratado que han hecho algunos de los participantes en las negociaciones a algunas páginas de Internet.

La aprobación este acuerdo, significaría un paso más en la afirmación del poder de las corporaciones sobre las personas y el comienzo del fin de la libertad de Internet. Si el ACTA sale adelante algunos de los pilares básicos del sistema democrático, como la separación de poderes, se derrumbarían. Esto se vería reflejado en una serie de cuestiones como que los poderes policiales propios de los Estados serían desplazados a las empresas privadas; la autoridad de las policías de fronteras se extendería de manera ilimitada pasando por encima del poder judicial; además, proporciona a las empresas farmacéuticas los medios para hacer desaparecer la producción de genéricos de los que depende la vida de cientos de millones de personas.

Tal y como recoge el periódico Diagonal en su web. El ACTA es, principalmente, un tratado de defensa del sistema de logos y, como tal, un tratado en defensa de la virtualización del mercado, de la separación entre el valor material de las cosas y su valor de intercambio. Se trata de una defensa clave para mantener la supremacía de las corporaciones occidentales en el momento en que Occidente está perdiendo su dominio en la manufactura.

Veamos ahora con un poco de detalle algunos de los aspectos más importantes de este acuerdo en lo que respecta a la vulneración de derechos y libertades fundamentales de los seres humanos:

- Acceso a las medicinas. El ACTA amenazará el acceso global a las medicinas a precio reducido de varias maneras. En primer lugar, autoriza a las autoridades aduaneras para incautar productos en países de tránsito, inclusive cuando tales productos no infringen ninguna ley en los países productores e importadores. También limitan las políticas de los Estados a la hora de incentivar la producción de genéricos y, sin embargo, no aporta nada contra la adjudicación de nuevas patentes a medicamentos que no aportan ninguna mejora a los ya existentes (la única mejora es para las cuentas de resultados de las grandes farmacéuticas).
En la práctica esto supone que, por ejemplo, si un país fabricante de genéricos como la India, manda un envío a otro país y, dicho envío pasa por el territorio (aéreo, terrestre o marítimo) de una tercera nación que sea firmante del ACTA, ésta decomisará el envío y detendrá a las personas participantes. Con esto, lo único que se pretende es eliminar la competencia que están sufriendo las corporaciones del sector a costa de la vida de cientos de millones de personas. El beneficio económico nuevamente por encima del bien de la humanidad.

- Ámbito del derecho de propiedad intelectual. El ACTA eliminará los derechos e intereses de los usuarios de Internet y su libre acceso y participación de la cultura, considerado como un derecho fundamental de la humanidad. Por el contrario, otorga plenos derechos a los propietarios de la supuesta propiedad intelectual.
Para ello, se van a eliminar algunos pilares de la sociedad actual como la privacidad y protección de datos, la libertad de expresión, el derecho a un juicio justo y la presunción de inocencia.
Trasladado a la realidad esto significará que las grandes compañías tendrán el poder y el derecho de decidir quién es culpable de infringir sus derechos sin que ninguna justicia estatal tenga la oportunidad de formar parte del proceso. Las corporaciones acusarán, juzgarán, sentenciarán y harán cumplir la condena de cualquier persona que ellos estimen que han vulnerado sus derechos de propiedad intelectual sin necesidad de contar con nadie más en el proceso (ni policía, ni jueces, ni gobiernos).
Si esto se aprueba podemos ir despidiéndonos de la red tal y como la conocemos, porque esto no va sólo contra el p2p, esto va mucho más allá y la consecuencia será que sólo tendrán acceso a Internet aquellos a los que las grandes corporaciones den su beneplácito.

- El proceso democrático. La negociación y aprobación del ACTA se está efectuando fuera de todo marco democrático y en la total impunidad del anonimato.
El proceso de negociación está siendo en secreto incumpliendo toda la legislación internacional al respecto porque de otra manera hubiera sido imposible perpetrar este atentado contra los derechos humanos. Esta negociación NO RESPONDE a ninguna necesidad de resolver problemas en las políticas públicas existentes, sólo responde a la necesidad de extender el control y el beneficio de las grandes multinacionales. Dichas multinacionales forman parte del proceso negociador (de hecho, dirigen a los “políticos-marionetas”) mientras que no hay representación de la sociedad civil como se le presupone a los procesos democráticos.
Es evidente, que la aprobación del tratado exigirá una serie de cambios en las leyes de propiedad intelectual de los países que deberán hacerse sin ningún proceso de negociación y sin ninguna votación. Se deberán hacer por decreto y punto.

En definitiva, este nuevo ataque a la dignidad humana debe ser neutralizado. Esto no es sólo el poder descargar el disco de mi artista favorito, esto va de no dejar morir a millones de personas para que unos pocos se forren aún más de lo que ya están, va del derecho de las personas a decidir su futuro y del derecho a expresarnos libremente, va del derecho a no necesitar demostrar nuestra inocencia a cada paso que demos.

En las siguientes páginas puedes encontrar información sobre qué podemos hacer para intentar parar esta locura:

Nacionred.com , Internautas.org, Laquadrature.net

miércoles, 21 de julio de 2010

ESTE SISTEMA NO FUNCIONA

Cada día asistimos al teatro político que nos ofrecen sin descanso los medios de comunicación. Guerras de acusaciones cruzadas acerca de la honestidad de unos y otros que nos harían partirnos de risa si no fuera por el asco que produce verlos mentir tan impunemente cuando todos afirman que ellos son los buenos y los otros no.
Se producen interminables debates sin contenido alguno en los que parece que les va la vida cuando defienden heroicamente sus posiciones como si éstas no fueran las mismas para todos ellos. La única posición que defiende la clase política dominante es la que tienen ellos en su despacho o sentados en su escaño. Por esa posición es por la única que se pelea, su único objetivo es ganar elecciones o, por lo menos, no perderlas y poder seguir aferrados al espejismo de poder que les sustenta. A partir de ahí, saben bien que su único trabajo es defender este sistema basado en el capital en el que cualquier otra consideración está de más. Piensan que mientras actúen así, tienen su vida y la de los suyos cómodamente resuelta, tienen asegurado un buen retiro político con sueldos de por vida y un despacho en alguna multinacional como vemos que sucede tan a menudo.

Nuestra sociedad, al igual que muchas otras en el mundo, padece gravísimos problemas que requieren de una intervención estatal rápida y eficaz. Sin embargo, las acciones del gobierno y sus secuaces de la oposición siempre se dirigen hacia el mismo lugar: los señores del capital.

Vivimos en unos momentos en que, debido a la inmersión total en el salvaje sistema capitalista que nos ha llevado a consumir hasta la muerte alentados por las élites y sus esbirros de los medios de desinformación masiva, estamos pagando con creces nuestra insolencia y necedad. La gente pierde sus viviendas y sus empleos a una velocidad vertiginosa por no poder pagar las deudas contraídas en los años en lo que todo parecía llovido del cielo. Los políticos dicen que van a trabajar para mejorar esta situación porque es inadmisible (como si esto no fuera su obligación ahora y siempre). Después de un largo tiempo trabajando en el tema, según ellos, han encontrado la solución: han entregado miles de millones al sistema bancario (ese mismo sistema que con sus prácticas usureras y explotadoras nos ha llevado hasta aquí) amén de realizar una reforma laboral y de poner en marcha un plan de recorte del gasto público para que nos vayamos enterando de quién manda aquí y de cómo se las gasta.

Recapitulando, la gente pierde sus hogares por no poder pagar a los bancos y nuestros políticos les dan nuestro dinero por si acaso, sin exigencias de ningún tipo, vamos lo que llamamos por la cara. Si lo que querían era inyectar dinero al sistema financiero, que nos lo hubieran dado a nosotros y, gustosamente, hubiéramos liquidado nuestras hipotecas y préstamos abusivos dándoles así todo ese dinero. Obviamente, nuestros políticos hubieran desaparecido del mapa si le hacen esa putada a los banqueros y claro así ya no se puede chupar del bote tranquilamente. Por contra, para los ciudadanos nos reservan los bancos de las calles y plazas para que podamos instalarnos con nuestras familias. Ahora entendemos tanta obra de remodelación callejera en los últimos tiempos, lo han hecho por nosotros, para que nos sintamos más cómodos.

Sigamos recapitulando. El nivel de desempleo se dispara gracias a la avaricia empresarial (no voy ni a molestarme en recordaros la clase de delincuente que está al frente de la patronal española) y la solución de los políticos es abaratar el despido y ahorrarles dinero a los empresarios (como si les hiciera falta eso teniendo la aprobación de antemano de cualquier ERE que presenten). Por si esto fuera poco, recortan los salarios del funcionariado y congelan las pensiones. Ya sólo queda esperar el día en que se nos exija el sacrificio de algún pariente para poder vivir de manera digna.
Estas son las magníficas ideas que el Gobierno y la oposición han aprobado por el bien del país.
No sé de qué país me hablan. El que yo veo día a día despilfarra dinero en eventos deportivos, en reuniones internacionales, en coches oficiales, en duplicidad de sueldos para los cargos electos, en subvenciones a la banca, al sector del automóvil, al inmobiliario, al armamentístico, al religioso,... Mientras tanto, aumenta el número de familias que pierden todo por lo que han luchado a lo largo de sus vidas. Para la mayoría de los que se mantienen a flote no hay reservadas alegrías: subida de precios generalizadas (electricidad, gas, agua, gasolina, IVA,...), bajada igual de generalizada en la calidad de los alimentos y la ropa que les permite consumir sus precarios ingresos, un sistema de salud que hace aguas por todas partes ante la masiva privatización de los recursos disponibles tanto humanos como materiales, un sistema educativo en absoluta decadencia en el que se da por asumido el bajo nivel obtenido y el lamentable estado de las infraestructuras, sobre todo en la escuela pública.

La cuenta podría seguir hasta el infinito pero tengo bastante con esto. Sólo quiero dejar claro que esto no es una cuestión de partidos políticos sino de sistemas políticos, y en cuanto a eso, salta a la vista que la “democracia capitalista” y el bipartidismo en el que vivimos hace aguas por todas partes.

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jueves, 15 de julio de 2010

LA ESCLAVITUD INFANTIL AUMENTA DIARIAMENTE

Mientras los medios de comunicación nos bombardean con estériles debates políticos acerca de la situación económica y el estado de la nación, la maquinaria capitalista sigue implacable su viaje hacia ninguna parte, no se detiene ante nada ni ante nadie.
Mucha gente habla a diario de las bondades de nuestra sociedad moderna y evolucionada, de los grandes beneficios que nos ha proporcionado y la gran cantidad de servicios y productos disponibles para todos aquellos consumidores (eso es lo que somos: consumidores, no personas) dispuestos a alcanzar el estándar de vida que nos proponen. Sin embargo, nunca veo a nadie hablando de los sacrificios que hay que aceptar para tener todos esos productos imprescindibles para nuestra vida de consumo y felicidad artificial

Tal vez, uno de los sacrificios más importantes que se nos exige, y que acatamos sin rechistar, es el de la infancia. Más de 400 millones de niños en todo el mundo viven sometidos a la esclavitud, jamás en la historia de la humanidad hubo tantos esclavos como en pleno siglo XXI. Alrededor de 175 millones de estos niños son menores de cinco años, con cinco años en nuestra moderna y democrática sociedad apenas sabemos sacarnos los mocos de la nariz y estos millones de niños trabajan de sol a sol a cambio de comida y, con mucha suerte, un techo en el que refugiarse.
Si esto es vivir en una sociedad justa y democrática, yo escupo sobre vuestra justicia y vuestra democracia. Pero no me escaqueo de mi parte de culpa, yo formo parte de esa sociedad que consume ferozmente y evita enfrentarse a la realidad de nuestro mundo. Todos lo hacemos, y seguimos tragando mierda y dejando que nuestros políticos y sindicatos (cada día cuesta más diferenciarlos) no hagan nada, no sea que disgusten a los dueños que les dan de comer.

La terrible condena a la que sometemos a esos millones de niños y niñas tiene muchas caras. Están los niños que fabrican juguetes en China para grandes marcas como Hasbro, Mattel o Disney; durante doce o quince horas al día para que nuestros hijos tengan su justa recompensa por haber sido buenos chicos. También tenemos a niños africanos, sudamericanos e indios trabajando en las minas pagando las deudas de sus familias para que cuando queramos podamos cambiarnos el móvil que nos compramos tres meses atrás. Se calcula que hay unos 130 millones de niños trabajando en los campos a cambio de comida repartidos por todo el mundo, por ejemplo recogiendo cacao en el África occidental para multinacionales como Nestlé. Cientos de miles trabajan en talleres de confección en Asia para que podamos renovar nuestro vestuario cada nueva temporada. La esclavitud infantil representa el 10% de la fuerza laboral mundial, mientras en esos mismos países el paro adulto aumenta de manera vertiginosa. Da asco cómo las grandes multinacionales se escudan hablando de trabajo infantil en lugar de esclavitud, por si fuera poco se atreven a asegurar que es mejor que los niños trabajen puesto que de otra forma se morirían de hambre. Así es, los gurús de nuestra democrática sociedad prefieren que los niños trabajen para que no mueran, porque lo de ser felices, ir a la escuela, tener una vivienda digna y una familia a su alrededor al parecer no es bueno o, por lo menos no para esos niños, porque no me imagino a la descendencia de los ejecutivos de las grandes empresas yendo a recoger algodón en lugar de asistir a sus internados privados.
Todos somos culpables de la situación, nos dejamos seducir por la ilusión de felicidad consumista y lo queremos todo lo más rápido y barato posible y claro, tampoco hay tanta gente en el mundo que sea considerada consumidora de primera categoría, así que las multinacionales tienen mucha competencia y luchan por abaratar costes a cualquier precio. No hay nada más barato que los niños trabajando para sobrevivir, no exigen nada, no cuestan nada, en definitiva, no valen nada.

Pero no toda la esclavitud es laboral, todavía hay casos más sangrantes si cabe. Cientos de miles de niños son reclutados contra su voluntad para participar en guerras, arrancados de sus pueblos y separados para siempre de sus familias son obligados a matar para no morir. Por supuesto estas guerras las financiamos entre todos gracias a nuestra tolerancia con la fabricación y venta de armamento. Millones de niños y niñas son vendidos por sus familias para pagar las deudas con usureros locales, la mayoría de estos niños acaban en redes de prostitución repartidas por todo el mundo para que los putos pederastas puedan saciar su criminal deseo. Los menos afortunados de estos niños mueren a manos de carniceros que inmediatamente les extirpan los órganos para que algún inocente niño occidental pueda seguir yendo a ver los partidos de fútbol con su maravilloso papá.
Todo esto nos suena como lejano, ya se sabe que ojos que no ven... Pero no os engañéis, la esclavitud infantil está entre nosotros. Estudios recientes demuestran que hay más de dos millones de niños esclavos trabajando en el servicio doméstico en la Unión Europea y cientos de miles de niñas menores de edad siendo violadas repetidamente en multitud de prostíbulos europeos.

Las cifras hablan por sí solas. En América Latina uno de cada cinco niños de entre 5 y 14 años vive esclavizado, en África es 1 de cada 3 y en Asia 1 de cada 2 y nosotros lo permitimos y lo fomentamos con nuestra manera de vivir.

En esta sociedad democrática y justa, de cada dos niños pobres uno trabaja como esclavo a cambio de seguir viviendo un día más. El otro niño pobre simplemente sobra, el mercado no le necesita.

Debemos hacer aquello que creamos que está en nuestras manos. A nivel particular podemos informarnos sobre las empresas que alientan y permiten que los niños trabajen para vivir y no adquirir sus productos, podemos alzar la voz para que nuestros políticos nos escuchen y si no lo hacen podemos alzar la voz para largarlos de una vez por todas. Podemos exigir el fin de la economía basada en la guerra y detener la venta de armas, podemos hacer todo aquello que imaginemos si somos capaces de deshacernos de la propaganda “econo-fascista” que día a día inunda nuestras mentes a todas horas. Que cada cual actúe como crea mejor pero que actúe.

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lunes, 12 de julio de 2010

LORCA: Réquiem por las Cajas de Ahorros

El Gobierno español ha conseguido finalmente la cuadratura del círculo con un nuevo paso en la implementación de las teorías económicas neoliberales en España. El camino ha sido difícil pero ya podemos considerarnos como los mejores vasallos del poder financiero que domina los designios del mundo.

Tras las multimillonarias ayudas al sector bancario (curioso este tema: por un lado necesitan miles de millones de dinero público y, por otro lado, resulta que son los bancos más sólidos de Europa), la reforma laboral que socava los derechos de los trabajadores, el recorte de salarios en las administraciones públicos, la congelación de las pensiones y el fondo de 13.500 millones para las cajas de ahorros; ahora lanza el ataque final y aprueba la reforma de la LORCA (Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros).
El presidente “socialista” (con lo de socialista se referirán a sociedades anónimas por que si no, no se entiende) ha manifestado que es la reforma más importante del sistema bancario español de la historia (es curioso que dicha reforma sólo se centre en las cajas de ahorro que apenas conforman la mitad de ese sistema) y que cuenta con el apoyo de la oposición. Hay que ver, lo mal que se llevan socialistas y populares y lo poco que les cuesta ponerse de acuerdo sobre temas económicos. No hay nada como tener a las instituciones internacionales dictando las políticas a seguir para conseguir el consenso entre “enemigos políticos”.

Bueno, vayamos al grano de por qué la reforma de la LORCA nos lleva hacia la desaparición del sistema de cajas de ahorro.
Las cajas de ahorro son, en teoría, entidades sin ánimo de lucro. Por ley deben dedicar un mínimo del 50% de sus beneficios a un fondo para asegurar su solvencia y el resto a Obra Social. Normalmente, se destina entre el 60% y el 70% a dicho fondo. Huelga decir que al no tener dividendos que repartir no hay accionistas privados ni cotizan en bolsa.

Tras la reforma se establecen una serie de cuestiones encaminadas, se mire por donde se mire, a privatizar a las cajas y convertirlas en bancos comerciales al uso:

Permite emitir cuotas participativas, es decir, acciones como en las sociedades anónimas, por un valor no superior al 50% del patrimonio de la entidad.
Establece la incompatibilidad de los cargos públicos electos para ser miembros de los órganos de dirección y se impide la participación de representantes de la administración ejecutiva en los órganos de gobierno de las entidades.
Las entidades podrán ejercer su actividad indirectamente a través de un banco y podrán optar por traspasarle el patrimonio sujeto a la actividad financiera, así como transformarse en una fundación renunciando a su condición de caja.

Esta reforma nos lleva hacia el siguiente panorama, gracias a la política económica neoliberal del gobierno:
Con los miles de millones de dinero público inyectados en sus cuentas, bancos como el Santander o el BBVA podrán apoderarse de las cajas de ahorro y, de paso, de los miles de millones de dinero público que obtuvieron a través del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria). O sea, un negocio redondo que no les va a costar un céntimo. Lógicamente, al convertirse en accionistas no les queda otra que apartar a los políticos de los órganos de decisión de las cajas para que se puedan sentar los banqueros (toma premio gordo para los culpables de las crisis financieras, en lugar de castigarles les encumbramos). También es obvio que si emiten acciones la mayor parte saldrán del capital que hasta ahora se dedica a Obra Social, puesto que deben seguir invirtiendo un mínimo del 50% de beneficios en el fondo de solvencia.
Una vez todo esto suceda, el siguiente paso es que las cajas cedan su capital a los bancos y acaben convirtiéndose en fundaciones que gestionen la escasa Obra Social que quede, con lo que en pocos años el sistema de cajas de ahorro habrá desaparecido y su Obra Social también. Como no esperamos que ni los bancos ni el gobierno asuman ese gasto social podemos concluir que una gran mayoría de proyectos sociales serán cancelados para siempre, dando otro paso de gigante hacia el fin del estado del bienestar y la privatización de todo servicio público.

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