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viernes, 28 de diciembre de 2018

FMI: 73 AÑOS AL SERVICIO DEL CAPITAL

Se acaban de cumplir 73 años de la creación del Fondo Monetario Internacional, creado el 27 de diciembre de 1945, un año después de la creación de otro de los grandes monstruos del capitalismo económico, el Banco Mundial. Estas dos instituciones junto a la Organización Mundial del Comercio forman la santísima trinidad de la dominación capitalista en el plano económico.

El Fondo Monetario Internacional nació de los acuerdos de Breton Woods tras la II Guerra Mundial con el objetivo de crear un fondo de ayuda a los países participantes. Para ello propusieron facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, impulsando la cooperación entre países y fomentando la estabilidad cambiaria. Qué bonito sonaba entonces cuando todos se las prometían muy felices. Sin embargo, el resultado hasta la fecha ha sido absolutamente devastador. Sólo con mirar el resultado de las actuaciones del FMI en países africanos (millones de personas muriendo literalmente de hambre), latinoamericanos (que se lo pregunten a Argentina o Bolivia por ejemplo) y asiáticos, sin olvidarnos de algunas naciones de Europa oriental (Lituania aún no ha levantado cabeza) y no tan oriental como Grecia, para darse cuenta de que esto no es lo que prometieron. En España no necesitan intervenir directamente, somos tan dóciles que acatamos sus recomendaciones a las primeras de cambio, sin más. Como todo órgano de dominación económica que se precie, la corrupción forma parte de su ADN y sólo hay que ver la retahíla de escándalos que se suceden entre sus directivos (los que se conocen claro) como nuestro insigne Rodrigo Rato a la cabeza. Además de los negocios entre dictaduras y directivos del FMI como los trapicheos que tenía montados Youssef Butros-Ghali, cuya vida laboral ha ido oscilando entre el FMI y el gobierno de Mubarak. Fruto de este sacrificado trabajo fue condenado por corrupción a treinta años de cárcel. Por supuesto, tras la caída de Mubarak, nada ha cambiado en Egipto y continúan bajo el yugo, renovado año tras año, del FMI.

Pero volvamos a nuestra historia. Rápidamente el FMI se convirtió en lo que es hoy en día: un potente instrumento de la dominación mundial de los Estados Unidos y, en consecuencia, de sus multinacionales y entidades financieras. La razón es muy sencilla, las decisiones en este organismo se realizan a través de votaciones de sus estados miembros (182 en total) y la cantidad de votos que cada país tiene va en función de su capacidad económica y sus aportaciones al fondo. ¿Parece lógico verdad? Siguiendo estos criterios EEUU tiene el 16.4% de los votos, países como Francia e Inglaterra poseen el 4.85% y España el 1.38% (esto representa nuestro poder real en la toma de decisiones en el organismo que regula el mundo económicamente hablando). Pero, ¿dónde está la trampa? Bien, cualquier decisión necesita un mínimo del 85% de los votos para ser aceptada esto implica que es imposible tomar una decisión sin los Estados Unidos. De ahí que lo que ellos dicen es lo que se hace.

La manera de actuar del FMI es a través de sus programas de ajuste, diseñados para lograr los objetivos arriba mencionados, no obstante, en los últimos cuarenta años la única cosa que han logrado (realmente es la única que querían lograr) es que los países del Sur sean solventes para seguir pagando su deuda externa y se vayan creando las condiciones adecuadas para que las grandes corporaciones los colonicen y expriman a sus anchas.

¿Cómo lo hacen?
Acuden al rescate de los países pobres con grandes sumas de dinero que ponen a su disposición a cambio de seguir unas normas que ellos estiman adecuadas para convertirlos en países prósperos. Podemos resumir esas normas de la siguiente manera:

- Saneamiento del gasto público. Esto es muy fácil de conseguir, basta con reducir a la mínima expresión el gasto social total gracias al FMI no lo van a necesitar porque les va a hacer ricos.
- Eliminación de subsidios productivos y reducción de aranceles. Esto es: no se puede subvencionar la producción autóctona (igualito que los EEUU o la UE) y no se debe gravar la importación. La consecuencia directa es la eliminación total de la economía local porque no puede competir con la extranjera.
- Aumentar la presión fiscal. Tan sencillo como crear nuevos impuestos. La lógica es simple: como van a ser ricos tendrán que contribuir más.
- Eliminación de barreras cambiarias. Así podemos sacar todas las divisas del país sin mayores problemas.
- Estructura de libre mercado. Del libre mercado mejor ni hablamos, ya sabemos como acaba: monopolio total por parte de las multinacionales.
- Desregulación del mercado de trabajo. Adiós a los derechos laborales, adiós al sindicalismo, adiós al empleo estable y de calidad.

Con todo esto se consigue que los países intervenidos por el Fondo Monetario Internacional se conviertan proveedores de mano de obra y materias primas a precio de ganga. Porque, al fin y al cabo, de eso se trata. De dominar. Las fachadas de principios que este tipo de instituciones se construyen de cara a la galería, caen por si solas casi tan rápido como se crean. A día de hoy, nadie cabal puede dudar del daño hecho por el FMI. Sin duda, culpable directo de la muerte de millones de personas y de la pobreza de muchísimos millones más.


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jueves, 17 de marzo de 2011

“¡VAYA SORPRESA!”: LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS SE FORRAN

Espero que a estas alturas de la película a nadie le sorprenda el título de esta entrada. Si alguien pensaba que esto de la crisis económica es para todos y que todos la pagamos por igual vamos a echar un pequeño vistazo a algunos datos que aclaran la situación.
Por un lado, veamos cómo ha ido el pasado año para el común de los mortales en nuestro país. En primer lugar, a nadie se le escapa el enorme crecimiento del número de desempleados que oficialmente alcanzaba la cifra de 4,3 millones de personas aunque la realidad nos indica que esa cifra supera ampliamente los 5 millones. A este dato hay que añadir la que nos han vendido como “necesaria reforma de las pensiones” que nos obliga a trabajar hasta los 67 años sin por ello garantizarnos el cobro de nuestra pensión al final de tan penosa y dilatada vida laboral (por cierto, todo lo contrario que nuestra estimada casta política que les basta con sólo siete años para recibir de por vida una pensión que dobla con creces la máxima a la que nosotros podemos aspirar).
Echando más leña en la hoguera prendida para consumir a los trabajadores, tenemos la reforma laboral que sobrepasa ampliamente el mejor de los sueños de cualquier tratante de esclavos. Con un golpe del poder político-económico, sin respuesta por nuestra parte, nos hemos quedado a merced de la voluntad de las grandes empresas; sin ningún tipo de derecho por nuestra parte para poder, siquiera, defender lo que es justo según este sistema.
En la actualidad, la patronal y los “sindicatos” mayoritarios siguen negociando para socavar los pocos derechos de los trabajadores que permanecen incólumes hasta el momento, lo cual hace presagiar que la situación puede ir a peor.

Con todas estas decisiones tomadas por nuestros políticos, tanto los del Gobierno como los de la oposición, hemos llegado a una situación en que la precariedad e inseguridad laboral son el pan de cada día y son un abono perfecto para la acumulación de riqueza y poder por parte del empresariado patrio y para el aumento de la pobreza material en la mayoría de los ciudadanos.

Así vemos, que los resultados del año 2010 de las principales empresas nacionales (las que cotizan en el Ibex 35) ha sido casi un 25% superior al del año anterior, consiguiendo unos beneficios de 49.881 millones de euros en un año en el que muchos han visto cómo las entidades financieras les robaban sus hogares después de haberles exprimido al máximo y cómo los empresarios les dejaban en la calle sin ninguna posibilidad de seguir manteniendo su sustento, siempre con la complicidad política, no lo olvidemos.
Podemos destacar el resultado obtenido por Telefónica (o Movistar o como se llame) que ha obtenido beneficios por valor de 10.167 millones de euros convirtiéndose en la empresa líder en ganancias de nuestro país y llegando a niveles más altos de beneficios que los obtenidos antes de la crisis, con lo que empezamos a vislumbrar quién sufre los golpes y quién disfruta. Por supuesto, para obtener estos resultados los despedidos y las deslocalizaciones (marca de la casa de esta empresa) han estado muy presentes en el día a día de los trabajadores de la empresa y ya están planteando un nuevo ERE para este año, amén de las famosas prejubilaciones de esta compañía. Encima, ahora atacan a sus usuarios con un aumento más que salvaje en sus tarifas que no son, precisamente, de las más baratas.

Por supuesto, hay otras empresas a las que queremos referirnos. Por un lado, las entidades bancarias donde destacamos al Santander con ganancias de 8.181 millones de euros, el BBVA con 4.606 millones, Repsol YPF con 4.693 millones y Endesa con 4.129 millones. Estas cinco empresas acumulan más del 60% de los beneficios empresariales en España y no es nada descabellado pensar que acumulan una proporción similar de poder en la toma de decisiones políticas en el país si tenemos en cuenta que sólo la economía se considera importante en la política actual.
Con todo este nivel de beneficios ni que decir tiene que el reparto es cosa de unos pocos, en concreto de los altos ejecutivos de las empresas. No tengo constancia de los datos del 2010 pero el año anterior os puedo decir que alguien como Alfredo Sáenz (consejero delegado del Banco Santander) más de 10 millones sólo en sueldos.
Todos estos potentados del capitalismo dirigen sus empresas y al Estado (sólo hay que ver las periódicas reuniones con el Gobierno) en beneficio propio con la única finalidad de enriquecerse sin límites y explotar hasta la extenuación los recursos tanto físicos como mentales de los ciudadanos. Así es la situación en la que vivimos donde unos pocos se enriquecen gracias al esfuerzo de la mayoría, mientras esa misma mayoría se conforma con tener algo que comer y poder sentarse a ver la televisión y olvidarse así de su situación.



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lunes, 3 de enero de 2011

EN ESTE 2011


Iniciamos un nuevo año que tiene toda la pinta de ser la continuación de la carrera que el mundo ha iniciado hacia la aniquilación total de los seres humanos. Definitivamente, los poderosos han conseguido encauzar los planes que llevaban décadas poniendo en marcha y han conseguido el sometimiento prácticamente total de la humanidad. Por fin han conseguido rendir a sus pies todos los continentes y ahora tienen el camino libre en su objetivo final: eliminar todo tipo de clases sociales para dejar tan sólo dos estratos sociales; ellos y todo el resto de humanidad que simplemente seremos sus esclavos en las diversas formas de esclavitud moderna. Finalmente, la clase política se ha quitado la máscara y ha dejado bien claro, si es que no lo estaba ya, quienes son los que rigen nuestro destino en esta falsa democracia en la que vivimos los afortunados, porque hay gran cantidad de personas que ni siquiera tienen la oportunidad de vivir esta fingida realidad y subsisten como pueden bajo terribles dictaduras económicas y militares.

A pesar de todo esto, no creemos en la rendición ni en la fatalidad del destino, por eso no estamos dispuestos a renunciar a lo que sinceramente creemos que debe ser nuestro objetivo: una vida en paz en la que todo el mundo pueda aspirar a mejorar como persona y en la que sea posible el respeto mutuo entre las personas y el medio ambiente, una vida en que nuestras preocupaciones no sean económicas sino que nuestras preocupaciones sean la mejora de la calidad de vida de todos.
Sé que muchos pensáis que todo esto es utópico y que nada podemos hacer para influir en el rumbo de los acontecimientos. Por supuesto, yo tampoco veo factible de momento una revolución planetaria que subvierta el orden de las cosas. Lo que sí puedo imaginar son millones de pequeñas revoluciones personales que van uniéndose sin descanso hasta conseguir pequeños cambios que acaban por crear una marea capaz de arrastrar todo aquello que sabemos que está mal aunque ahora no seamos capaces de verlo.

El cambio debe empezar en uno mismo reconociendo el orden de las cosas que nos rodea y admitiendo que esto no es lo que queremos. Si llegados a este punto hay gente que cree que todo va bien en nuestro mundo que se pregunte por qué medio planeta se muere de hambre y el otro medio sólo vive para trabajar y poder pagar así las deudas que le han obligado a contraer para poder vivir como le han enseñado.
Una verdadera reflexión nos lleva inevitablemente a la conclusión de que no vivimos como queremos si no que lo hacemos siguiendo un estricto orden preparado para nosotros en función del país en el que nos haya tocado nacer y existir.

Desde el punto de vista de alguien que vive en lo que se ha dado en denominar Occidente, para iniciar nuestra pequeña revolución debemos empezar por deshacernos del lastre que comporta ser consumidores frente a ser personas. Seamos sinceros con nosotros mismos y admitamos que no necesitamos tantos bienes materiales, no es necesario acumular televisiones que lo único que hacen es encadenarnos a nuestro rol consumista, tampoco es preciso tener más de un coche cuando todos sabemos que no podemos conducir más de uno a la vez y que lo único que conseguimos es perpetuar el desastre ecológico. ¿Por qué nos empeñamos en renovar nuestro vestuario cada poco tiempo? Nos vistamos como nos vistamos seguimos siendo los mismos y es preciso comprender que la ropa “barata” que nos venden las grandes marcas sólo lo es porque explotan hasta la muerte a millones de personas en todo el mundo. Vivimos pendientes de las ofertas en telefonía móvil para cambiar de terminal cada mes si es preciso sin pararnos un momento a pensar en las miles de vidas humanas que se pierden en las guerras africanas a causa del coltán (mineral imprescindible para fabricar móviles).
No quiero decir que nunca más compremos nada pero sí que hagamos un consumo razonable de las cosas y, sobre todo, que tratemos en la medida de nuestras posibilidades de no contribuir a tanta explotación.
En esta misma línea, podemos empezar a consumir productos alimentarios autóctonos y evitar el consumo de alimentos innecesarios que provienen de la otra punta del planeta con el consumo en petróleo que eso supone y la baja calidad con la que llega tras muchísimas horas de frigorífico. Nuestra salud nos lo agradecerá y la agricultura de nuestra región también. En esta línea también podemos renunciar a todo aquello que contenga productos transgénicos. Este tema es difícil porque nos engañan con el etiquetado de los productos pero aún así debemos evitar esto porque es la única manera (nuestros políticos no lo van a hacer) que tenemos de pararles los pies a las grandes corporaciones que quieren controlar el mercado mundial de alimentos a costa de las vidas de millones de personas. Debemos reivindicar los productos ecológicos que al fin y al cabo no son otra cosa que los alimentos que producían nuestros abuelos no hace tanto tiempo.

Otro aspecto muy importante es el uso de nuestro dinero. Está claro que a día de hoy necesitamos dinero para poder vivir, por ello debemos ser más conscientes de lo que hacemos con él. Sé que mucha gente tiene graves problemas ahora mismo y que gran parte de esos problemas le han sobrevenido sin que tuvieran nada que ver, así que debemos sacar nuestras conclusiones de esta situación. Personalmente, tengo claro que los bancos son el problema de todo esto y que es imprescindible la creación de una verdadera banca pública que gestione el dinero sin necesidad de sacar beneficio de ello. Ahora mismo esto está más lejos que nunca, sin embargo, tenemos opciones. Todos los que se puedan permitir sacar el dinero de los bancos pueden optar por la banca ética o por la banca social. En España existen ambas opciones y no podemos renunciar a ellas, ya hemos comprobado que este modelo bancario sólo sirve para que los ricos y especuladores lo sean más. Así que no tenemos nada que perder, porque no nos engañemos si alguna vez tienen problemas (y ni con las ayudas multimillonarias de los gobiernos los pueden solucionar) no se van a preocupar por la gente y si no mirar lo que pasó en Argentina con el “corralito”. También podemos interesarnos por los modelos moneda social que empiezan a aparecer e incluso, por qué no, podemos volvernos locos y, amparados en la solidaridad, empezar a colaborar unos con otros sin necesidad de intercambiar dinero. En fin el poder de la imaginación es inmenso y cualquier solución que se nos ocurra para ponernos a las personas por delante de los bancos es válida.

Nuestra pequeña revolución personal también puede manifestarse en el abandono de los canales oficiales de información y empezar a informarnos por nosotros mismos y sacar nuestras propias conclusiones sin que ningún Fulano nos diga desde la televisión qué es lo que debemos opinar. El cambio puede empezar por apagar la televisión con mayor asiduidad, por no empotrar a nuestros hijos delante de ella, por ser más críticos con la información que nos dan y por no darlo todo por sentado. Existen miles de medios de comunicación minoritarios y alternativos que dan versiones totalmente diferentes de los acontecimientos de interés. Es cosa de cada uno el preocuparse por estar bien informado y decidir cuáles son las fuentes que le merecen confianza pero es importante no quedarse sólo con la versión oficial que dan los medios de comunicación masivos que, al fin y al cabo, están controlados por cuatro magnates que obviamente no van a dejar que nos enteremos de nada que ellos no quieran.

Como decía es difícil un cambio a gran escala de manera rápida, pero es factible en una escala menor. Tal vez debamos empezar en nuestro municipio o a nivel de distrito o, simplemente, a nivel vecinal. Es complicado influir en la política internacional pero otra cosa es la municipal. Por ahí podemos empezar a demandar que los servicios públicos sean prioritarios por encima de intereses económicos. A los políticos de tu pueblo o barrio les puedes hablar cara a cara y hacerles sentir tu malestar día tras día, les puedes exigir personalmente las mejoras que estimes oportunas. Debemos hacerles saber que estamos aquí y que la situación no nos gusta.
También podemos participar en asociaciones que creamos que se ajustan a nuestra manera de pensar o de vivir, el trabajo colectivo por un objetivo funciona como catalizador de inquietudes y demuestra que es posible conseguir cambios cuando nos empeñamos en ello y todos ponemos de nuestra parte.
Otra cosa muy importante es romper el bipartidismo que se intenta establecer en cada país a imagen y semejanza de los Estados Unidos. Una vez comprendido que estos dos partidos (en España PSOE y PP) representan los mismos intereses como hemos visto aquí en los últimos tiempos, lo prioritario es dar cabida a otras opciones políticas, da igual por quién te decantes (por favor intenta no llevarlo demasiado lejos y meter a la ultraderecha en el juego que bastante tenemos ya con lo que tenemos ahora) la cuestión es impedir que estos dos se repartan el poder.

Todo esto son tan sólo algunas de las cosas que podemos hacer en este año que empieza para tratar de reconducir esta vida que se ha vuelto tan extraña para las personas, en la que en lugar de hablar de los problemas de los seres humanos se habla de algo llamado “mercados” y en lugar de ver lo que deberían ser grandes avances en la prosperidad, se ven terribles consecuencias de la codicia y la avaricia en forma de muerte y destrucción.
No queremos un mundo así, no nos sentimos identificados con esta humanidad que nos presentan, no creemos en la doctrina del consumo hasta la muerte, no nos sentimos representados por esta clase política que se dedica a enriquecerse a costa del pueblo, por eso optamos por la revolución personal, una revolución que se convierta en el inicio del camino hacia una sociedad más justa y, sobre todo, más feliz.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

LAS GRANDES CONSULTORAS Y LOS ENTRESIJOS DEL NEOLIBERALISMO

En una entrada anterior hablábamos de los bancos de inversión y su papel predominante en la economía global. Hoy queremos dirigir nuestra atención hacia otros actores de la economía que también ocupan altos escalafones. Nos referimos a las consultoras de carácter internacional que se dedican a asesorar a las altas direcciones de las principales empresas e instituciones de todo el mundo para lograr mejoras sustanciales y sostenidas.
Este tipo de empresas se centran en proyectos estratégicos y de organización, de expansión, de creación de nuevos negocios, así como proyectos funcionales en áreas de producción y logística, finanzas o tecnologías de la información tal y como se puede leer en la web de Mckinsey & Company que se autodefinen como la firma líder en su sector en el ámbito mundial.

Toda esta definición está muy bien, pero para que todos nos entendamos aquí va otra: este tipo de empresas multinacionales se dedican a las fusiones, privatizaciones de empresas públicas, salidas a bolsa, liquidaciones de plantillas y todo aquello que les pueda aportar a ellos y a sus clientes grandes beneficios económicos. Todas estas actuaciones les permite poner en marcha los planes diseñados junto a sus colaboradores necesarios: los bancos de inversión. Obviamente, en todas estas actuaciones es imprescindible la aportación de capital a las empresas y es ahí donde entran en escena los tiburones de las finanzas.

Vamos a seguir hablando de Mckinsey (aunque podríamos hablar de otras firmas como The Boston Consulting Group) como ejemplo paradigmático de este tipo de empresas.
Esta consultora trabaja globalmente con la práctica totalidad de las cien corporaciones industriales más grandes del mundo, imaginaos el tanto por cien de responsabilidad que tienen en las acciones de estas transnacionales. En España colabora con más de la mitad de las empresas del IBEX 35 (por supuesto las más grandes e importantes). Sólo por tratar de entender ese porcentaje de responsabilidad del que hablamos vamos a nombrar algunas actuaciones de esta empresa.


Empezaremos hablando del ámbito internacional.
- En Gran Bretaña existen investigaciones oficiales que dan cuenta de que el desplome de la empresa ferroviaria Railtrack, después de diversos accidentes, fue resultado de las recomendaciones de la consultora, que tras conseguir la privatización de la empresa sugirió reducir el gasto en mantenimiento de infraestructuras y el pago de dividendos a los inversionistas. Aquí ya observamos una táctica habitual de esta gente: reducir costes a cualquier precio (si son vidas humanas tampoco pasa nada) para poder repartir más beneficios entre los que ponen el dinero (recordemos lo dicho anteriormente sobre su alianza con los bancos de inversión).
- Hablemos de otro ámbito, en Estados Unidos han trabajado para las escuelas públicas (sí también trabajan para entidades públicas que les pagan con dinero de todos los contribuyentes) de Minneápolis. El resultado de su trabajo fue el recorte de gastos en la atención de la salud docente y la privatización de gran parte del sistema educativo. Así ofertan oportunidades a ávidos inversionistas que se lo agradecen generosamente y de paso se aseguran que la calidad de la educación quede relegada tras los beneficios, cosa que también les agrada tanto a políticos como empresarios. Contra menos educación reciba la gente más fácilmente se les puede manipular y utilizar.
Mención especial merece su aportación a la creación de una de las mayores estafas de la historia: Enron. Por supuesto, la consultora salió de rositas y con una importante suma de dinero por los servicios prestados.
- Otro tipo de actuación. En México se les considera los autores intelectuales del desmantelamiento de Pemex pasando de ser una empresa operadora a ser una administradora de contratos para las grandes petroleras amigas de Mckinsey. Además la consultora ha sido la encargada de realizar el Plan Estratégico Nacional del sector energético que regirá la política mexicana. El resultado es más que previsible: expolio de los recursos naturales por parte de multinacionales que se llevarán consigo los beneficios económicos.


Pasemos ahora a comentar algunas actuaciones en España donde la empresa lleva alrededor de 30 años operando.
- Ha participado en las privatizaciones de las grandes empresas como Telefónica (donde creó Terra), Repsol, Endesa... con un papel destacado contribuyendo a las deslocalizaciones.
- Trabaja activamente con los grandes bancos españoles desde que ayudara a privatizar los bancos de crédito público, sobre todo Argentaria que en ese momento era el tercer grupo financiero del país. Especialmente es reconocida su labor con el Santander.
- Que sepamos hasta 2008 (si no lo siguen haciendo todavía) trabajaba con las tres grandes operadoras de telefonía móvil de este país (Movistar, Vodafone, Orange) con lo que podemos hacernos una idea de la falsa libertad de precios que existe en este sector al igual que en tantos otros.
- En 2006 la entonces ministra de fomenta Magdalena Álvarez contrató a la consultora por valor de 600.000 euros anuales. Desde entonces han ido preparando el terreno para privatizar Renfe y Aena y, de paso, reduciendo las plantillas sin descanso.
- A parte de estar detrás de la privatización de Aena, últimamente se dedican a modelar la opinión pública para conseguir el copago en la sanidad como paso previo a su privatización. Además han intervenido decisivamente en la ley de Economía Sostenible propuesta por el Gobierno. Así que ya sabemos de dónde sacan esas ideas tan “geniales” (por lo menos parte de ellas) nuestro Gobierno.


En definitiva, con tan sólo este breve repaso de alguna obras de esta consultora podemos hacernos claramente una idea de lo que su trabajo significa: son una especie de ideólogos del libre mercado que trabajan siempre en beneficio de sus inversores y para ello no dudan en desmantelar cualquier Estado que se les ponga a tiro y en dejar en la estacada a millones de personas por todo el mundo quienes se ven privadas de su trabajo y su fuente de ingresos a la vez que tienen que empezar a pagar por todos los servicios que antes garantizaba el Estado. Esto es lo que está pasando alrededor del mundo y es gracias, entre otros, a empresas como Mckinsey & Co.


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miércoles, 15 de diciembre de 2010

ANTE NUESTRA APATÍA


Siguen pasando los días y se siguen sucediendo las decisiones políticas que nos acercan inexorablemente al fin del Estado del Bienestar tal y como ya dijimos anteriormente.
Aprovechando el acaparamiento mediático por parte de controladores aéreos y atletas, prácticamente han pasado desapercibidas una nueva batería de decisiones cuyo único propósito es el de favorecer a las elites económicas.
De nuevo, nuestro gobierno de falsos socialistas, se arrodilla ante el poder del dinero y acata sus deseos apretando un poco más la soga que rodea nuestros cuellos y que estos criminales que presiden las grandes corporaciones nos pusieron hace largo tiempo.

Vuelven a la carga en su proceso de privatización de entidades públicas. Esta vez, lo han hecho con una gran parte de AENA (posiblemente éste sea el origen de los decretazos del gobierno y la respuesta de los controladores) y de las Loterías y Apuestas del Estado a cambio de poco más de 15.000 millones de euros que, por supuesto, irán destinados a pagar esa famosa deuda que las propias elites financieras propiciaron y de la que ahora se siguen beneficiando. Esta privatización significa la renuncia al ingreso anual que daban estas entidades y que pasarán directamente a las arcas de la empresa privada. Esta falta de futuros ingresos llevará a un mayor recorte del gasto social y ambiental que es lo que al parecer es más prescindible en opinión de los "políticos democráticos". Este recorte se observa claramente en la decisión de eliminar la ayuda de 426 euros a los parados sin ninguna otra prestación y que inevitablemente condenará a miles de personas a la indigencia y a la beneficencia (muchas de las organizaciones que se dedican a ello se han convertido en el verdadero sistema de sustento para muchísimas familias españolas).
Uno podría pensar que el aumento de beneficios que el Gobierno facilita a las grandes corporaciones se podría ver compensado con la subida de impuestos a estas mega empresas y a los inmensos salarios que cobran sus directivos. Nada más lejos de la realidad, el único impuesto que sube es el del tabaco (recurso fácil para los políticos que se amparan en el beneficio para la sanidad pública, a pesar de que esta sanidad está cada día más abandonada y abocada a la privatización). Por contra, disminuyen los impuestos de las grandes empresas. Así, se amplía el régimen de libertad de amortización para inversiones nuevas, se las declara exentas del Impuesto sobre Operaciones Societarias, se elimina el pago a las Cámaras de comercio y se suprime la obligación de publicar sus actos en los medios de comunicación (¡esto sí que es transparencia!). Si a estas ventajas fiscales concedidas les añadimos las anteriores decisiones tomadas en torno a los impuestos sobre patrimonio, sociedades y las SICAV (sociedad de inversión de capital variable, que no son más que un método oficial y legal para evadir impuestos y divisas que tienen las elites económicas), no se puede pensar otra cosa que no sea que los verdaderos gobernantes no son los políticos si no los banqueros y grandes magnates. Para ponerle la guinda al pastel añadamos el nulo interés de los gobiernos por terminar de una vez por todas los paraísos fiscales y por grabar las grandes operaciones especulativas.

En España hemos pasado en pocos años de estar en la cresta de la ola a estar totalmente sometidos al yugo neoliberal. Con esta secuencia de acontecimientos es inevitable pensar, sólo hay que ver el paralelismo con otros países, si todo esto no forma parte de una estrategia de largo recorrido bien meditada y destinada a exprimir a una sociedad sin que ésta tenga conciencia de ello.

lunes, 27 de septiembre de 2010

MIS MOTIVOS PARA LA HUELGA

Hay gente que sigue meditando acerca de la necesidad de una huelga general, no acaban de ver ningún problema sustancial en nuestra situación actual por el que valga la pena movilizarse y protestar. Muchas personas estiman que las medidas tomadas por el Gobierno son necesarias (la única duda que se plantean es si no habrán llegado demasiado tarde) tal vez por la incapacidad de ver más allá de las acciones de los políticos.
Solamente, tal y como dicen los sindicatos mayoritarios de este país, el recorte en los salarios de los empleados públicos, en las pensiones y en los derechos de los trabajadores con el abaratamiento del despido (porque eso es lo que es, digan lo que digan) sería suficiente motivo para una protesta masiva por parte de todos.

Sin embargo, y a pesar de que esos mismos sindicatos no digan nada al respecto, todo esto no es más que la punta del iceberg que se nos viene encima y que acabará por sumirnos en un estado demencial en el que la vida de los seres humanos no tendrá ningún valor. Para todos aquellos que crean que esto es exagerado, sólo tienen que reflexionar un momento sobre el valor que este sistema que nos imponen le da a la vida humana en la gran mayoría del planeta.
Esta huelga es algo más que disconformidad con unas decisiones gubernamentales, debe ser la expresión de un rechazo unánime contra un sistema capitalista que exprime hasta el último aliento a las personas para luego condenarlas a una vida de miseria y a una muerte lenta y dolorosa.
Esta huelga es contra todos aquellos tiranos que, al frente de sus grandes empresas, sólo sienten la preocupación de haber ganado un 5% menos de lo esperado sin tener ningún reparo en matar de hambre a millones de personas. Es contra todos aquellos banqueros sin escrúpulos que arruinan a millones de trabajadores del llamado primer mundo y luego dedican sus beneficios a la fabricación de armas para poder aniquilar al resto del planeta. Es contra aquellos políticos que nunca han sabido lo que significa ejercer esa profesión y sólo se han dedicado a arrimarse al árbol que mas sombra les ha hecho y, por supuesto, más dinero les ha ofrecido. Es contra todos aquellos periodistas que desconocen el valor del verbo informar y han optado por servir al poder repitiendo una y otra vez su mensaje hasta conseguir convertirlo en dogma de fe. Es contra todas aquellas instituciones que nacieron con el propósito de servir a la humanidad y acabaron confundiendo los términos y se dedican a servir al capital haciéndonos creer que eso es precisamente lo que la humanidad necesita. Es contra todos aquellos que creen que la verdadera razón reside en la fuerza y se dedican a imponer su verdad con las armas alrededor del mundo, sembrando muerte y desesperanza allá por donde pasan.
Pero, sobre todo, es contra nosotros mismos. Contra nuestra apatía y nuestra pasividad ante todo lo que sucede a nuestro alrededor. Contra nuestra manera cobarde de no afrontar la verdad y refugiarnos en un mundo de fantasía que nos han fabricado para ese propósito. Es contra todos los que pensamos que tenemos suerte de vivir tan bien como vivimos, contra todos los que no hemos aprendido nada de la historia, contra todos los que nos sentimos satisfechos pagando cuotas a cambio de caridad, en definitiva, contra todos los que sabemos que el mundo no camina en la dirección correcta y seguimos día a día viendo el televisor idiotizándonos un poco más a cada momento.

Esta huelga debería ser el principio de una nueva manera de pensar y actuar, debería servir para dejar de lado el miedo a perder la vida que llevamos porque esta vida no nos pertenece a nosotros sino que pertenece a ese sistema que tan bien nos la ha diseñado.
Porque este momento es el de la rebelión, el de decir que hasta aquí hemos llegado y que con nosotros no cuenten. Así que desde aquí les digo a los señores financieros, políticos, directivos, militares, medios de desinformación y demás piezas del sistema que hasta aquí hemos llegado, yo me apeo y, desde ya, no pienso permanecer callado y sumiso, no voy a seguir su juego y no voy a dejar de protestar hasta que su criminal sistema capitalista desaparezca.
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viernes, 17 de septiembre de 2010

LA GLOBALIZACIÓN Y LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO

Desde que en la década de los 80 los gobiernos de Reagan en los Estados Unidos y Thatcher en Inglaterra relanzaran el capitalismo hacia cuotas jamás antes alcanzadas, el implacable avance de la maquinaria neoliberal no se ha detenido ni un solo instante.Además de estas políticas, varios factores son los que han permitido esta salvaje expansión del libre mercado.

En primer lugar, el desmantelamiento del bloque comunista (con la consabida imagen de la caída del muro de Berlín) permitió a los halcones del capitalismo lanzarse sobre la economía de Europa del Este estableciendo el libre mercado como el remedio a todos los males, esto les permitió hacerse con toda la industria soviética que durante años había crecido sin parar al amparo de la planificación central del partido comunista.

Otro momento clave de la globalización del capitalismo es la primera guerra del Golfo Pérsico. Con la invasión de Irak por parte de los Estados Unidos se lanza un mensaje muy claro al resto del planeta: todo aquel que se oponga a las reglas de juego del libre mercado capitalista, será aplastado sin misericordia. Afortunadamente siguen habiendo Estados que se oponen a este sistema carroñero y proponen alternativas (que cada cual las juzgue como quiera pero hay que reconocerles el valor de intentar buscar su propio camino).

Sin duda, uno de los factores fundamentales para esta expansión ha sido el avance tecnológico.

La aparición de la tecnología de comunicaciones (sobre todo Internet) como objeto de uso global ha facilitado el tránsito de información de una punta a otra del globo de manera instantánea. Este flujo de datos permite un mayor control sobre la producción a escala mundial, ninguna región por pequeña y remota que sea escapa al control de las transnacionales ni a la dictadura del mercado. Hoy en día se produce un alimento en una esquina del planeta y su precio de venta se fija unos cuantos meses antes a miles de kilómetros de distancia. A pesar de todo esto, la aportación más importante de los avances tecnológicos para el mercado libre es el tránsito de capitales, a día de hoy, el dinero en grandes cantidades circula por todo el planeta en cuestión de segundos. De hecho, esto supone la mayoría del comercio y los beneficios a escala mundial. Ya no se gana dinero comprando y vendiendo productos. Ahora, gracias a la tecnología, los beneficios se obtienen invirtiendo y desinvirtiendo dinero en cuestión de segundos. La especulación bancaria y monetaria es el mayor negocio del sistema capitalista y la principal fuente de ingresos de las grandes fortunas del planeta. Es muy habitual observar ataques especulativos en todos los frentes de la economía mundial (atacan a los bancos, a las monedas nacionales, a la deuda pública de los Estados, a las bolsas de valores,...)

Por tanto es bastante lógico asegurar que quien tiene el poder sobre la tecnología, tiene mucho ganado a la hora de dominar la economía mundial.

No obstante, es indudable que el factor más importante para la globalización capitalista en la que vivimos inmersos, es la política económica de las grandes potencias. Una de las armas más poderosas y devastadoras, sino la que más, de esta política son los Tratados de Libre Comercio (TLC)

Los TLC son acuerdos entre dos o más países cuyo objetivo es establecer reglas comunes para normalizar la relación comercial entre ellos y liberalizar la totalidad de productos y servicios que se comercia entre los países, se busca crear una zona de libre comercio entre las Naciones participantes.

También son instrumentos de política exterior que los países utilizan para consolidar y ampliar el acceso de sus productos y eliminar barreras arancelarias, así como establecer mecanismos de cooperación entre los Estados. Esto es lo que dice la teoría, pero al parecer esto sólo es así (en cierta medida) cuando el tratado se establece entre países de similar nivel socio-económico como puede ser el tratado de la Unión Europea o el de los propios Estados Unidos. En este caso se observan consecuencias negativas para las regiones con menor potencia económica pero, no significa una completa debacle para ellos. Sin embargo, este no es el tipo de tratado habitual.

En la mayoría de las ocasiones estos acuerdos se establecen entre países ricos y pobres y, es aquí, donde los TLC se muestran como lo que son: una verdadera arma de expolio en favor de las grandes corporaciones.

Uno de los primeros y más importantes acuerdos de este tipo fue el NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) firmado a principios de los noventa por los presidentes de Canadá, Estados Unidos y México. Parecía un acuerdo favorecedor para todos (o eso dejaban entrever las sonrisas de los dirigentes mientras firmaban el acuerdo) Sin embargo, tan sólo tres años después de la firma el gobierno norteamericano tuvo que inyectar 50.000 millones de dólares ante la inminente caída de la economía mexicana. ¿Por qué lo hicieron? Básicamente por dos motivos: uno, para defender las grandes inversiones de las “corporaciones USA” en México (literalmente se estaban forrando a base de explotación laboral y ausencia de impuestos) y, dos, para conseguir el verdadero objetivo: lograr el control real del país, porque aquello representó, de hecho, la compra del país.

Por contra, México obtuvo de todo aquello la pérdida del control sobre su economía. La destrucción de su agricultura al no poder competir con los precios bajos (subvencionados, por supuesto) de los productos del Norte. El éxodo de millones de personas hacia las fábricas para ser sistemáticamente explotados por las trasnacionales. El expolio de sus recursos naturales y el aumento del narcotráfico gracias a la libre circulación de recursos humanos y económicos del Norte hacia el Sur.

Como consecuencia de todo esto se ha creado una ficticia clase pudiente formada por la minoría y una brecha aún mayor entre éstos y la mayoría de los ciudadanos.

En definitiva un TLC hace que desaparezcan las barreras impuestas al comercio y a la inversión extranjera. Esto significa que las economías más pobres no puedan utilizar los aranceles de importación para proteger sus sectores de actividad emergentes, ni a sus agricultores de la avalancha de importaciones a bajo precio, ni a las pequeñas industrias que se hunden al no poder competir con las grandes empresas de los países ricos.

Todo esto lleva al establecimiento de un nuevo colonialismo que no necesita de las guerras (teóricamente) para dominar países, basta con controlar sus economías para tener el poder absoluto en la toma de decisiones. Tanto es así, que cuando la gente se revela contra el Estado y consigue doblegarlo se da cuenta de que el Estado no existe, que el poder está más allá.


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jueves, 29 de julio de 2010

UNA VERDADERA BANCA PÚBLICA

Seguimos viendo día tras día el incesante goteo de noticias sobre el sistema bancario y la crisis financiera. Lo último ha sido la publicación de los resultados de los “test de esfuerzo” realizados a las entidades bancarias europeas para ver la realidad del estado de sus cuentas y su capacidad de aguante ante la persistencia de la crisis. Lo cierto es que parece más una exposición pública de méritos para buscar posibles compradores que otra cosa ...en fin.
La verdad es que continuamos empeñados en demostrar que el sistema bancario es de fiar. Si es que parecemos imbéciles, nos roban, nos estafan, nos manipulan aprovechándose de nuestra ingenuidad y encima les lamemos el culo dándoles miles de millones para que sigan beneficiándose a nuestra costa.

Ahora más que nunca, ha llegado el momento de optar por otras vías. Debemos deshacernos de las cadenas que la banca privada nos pone a diario alrededor del cuello y optar por un sistema más racional y coherente: la banca pública.

Cuando hablamos de banca pública no nos referimos al modelo de Cajas de Ahorro español, va mucho más allá (no queremos este sistema de “banca pública” que sólo sirve para financiar partidos y pelotazos urbanísticos). Nos referimos a una banca creada por la administración pública con, por ejemplo, los miles de millones que han dedicado al rescate de los bancos con el objetivo de facilitar que el crédito fluyera hacia las empresas y los ciudadanos, consiguiendo únicamente engrosar las cuentas de resultados y los bolsillos de los accionistas.
A este capital debería añadirse la gestión de los impuestos y tasas estatales que aseguren el flujo continuo de dinero.
A este monto se le añadiría todo el dinero que fluye del Estado a través de subvenciones, nóminas, pensiones diversas...
Todo esto supone un capital más que considerable para iniciar el proyecto de una banca al servicio de la ciudadanía y no al revés, como viene sucediendo hasta la fecha.

Por supuesto, este tipo de banca tendrá prohibido trabajar como los bancos privados. Obviamente, quedan excluidas las prácticas de usura que practican todos los bancos privados de manera habitual. Por un lado, quedarían totalmente prohibidas las inversiones especulativas de cualquier tipo que nos han conducido a la actual crisis económica. Por otro lado, debería realizar la mayoría de sus inversiones en actividades desarrolladas dentro del propio Estado.
Desparecerían esas “extorsiones bancarias legales” que nos hacen pagar cinco veces más el dinero que nos han prestado. Durante muchos años los tipos de interés de préstamos e hipotecas han estrangulado a millones de familias que se han visto abocados a trabajar para sobrevivir. Necesitamos un sistema bancario que sirva para facilitar el progreso en el bienestar de los ciudadanos y no que sea una especie de carcelero en un centro de reclusión abierto llamado sociedad. De esta manera la banca pública se convertiría en el verdadero motor de la política económica, no teniendo que estar siempre supeditada a las órdenes de los mercados financieros.

En definitiva, la creación de una Banca Pública ayudaría notablemente a superar la crisis económica actual de forma justa y eficiente. También serviría para canalizar el dinero hacia la inversión productiva (en lugar de la inversión especulativa) y, sobre todo, podría facilitar la recuperación del poder económico y democrático de los ciudadanos.
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lunes, 26 de julio de 2010

Acuerdos ACTA: hacia la dictadura de las corporaciones


Desde el año 2007 se está negociando, de manera secreta, el ACTA (Anti Counterfeiting Trade Agreement) entre los EEUU, la UE y otros 30 países.

El ACTA pretende ser un tratado para combatir el tráfico internacional de mercancía falsificada pero, en realidad, va mucho más allá. El secretismo con que se está llevando a cabo el proceso de negociación da una muestra de que las verdaderas intenciones de este tratado son mucho más amplias, como veremos a continuación. El conocimiento público de estas negociaciones ha sido posible gracias a las filtraciones de los diferentes borradores del tratado que han hecho algunos de los participantes en las negociaciones a algunas páginas de Internet.

La aprobación este acuerdo, significaría un paso más en la afirmación del poder de las corporaciones sobre las personas y el comienzo del fin de la libertad de Internet. Si el ACTA sale adelante algunos de los pilares básicos del sistema democrático, como la separación de poderes, se derrumbarían. Esto se vería reflejado en una serie de cuestiones como que los poderes policiales propios de los Estados serían desplazados a las empresas privadas; la autoridad de las policías de fronteras se extendería de manera ilimitada pasando por encima del poder judicial; además, proporciona a las empresas farmacéuticas los medios para hacer desaparecer la producción de genéricos de los que depende la vida de cientos de millones de personas.

Tal y como recoge el periódico Diagonal en su web. El ACTA es, principalmente, un tratado de defensa del sistema de logos y, como tal, un tratado en defensa de la virtualización del mercado, de la separación entre el valor material de las cosas y su valor de intercambio. Se trata de una defensa clave para mantener la supremacía de las corporaciones occidentales en el momento en que Occidente está perdiendo su dominio en la manufactura.

Veamos ahora con un poco de detalle algunos de los aspectos más importantes de este acuerdo en lo que respecta a la vulneración de derechos y libertades fundamentales de los seres humanos:

- Acceso a las medicinas. El ACTA amenazará el acceso global a las medicinas a precio reducido de varias maneras. En primer lugar, autoriza a las autoridades aduaneras para incautar productos en países de tránsito, inclusive cuando tales productos no infringen ninguna ley en los países productores e importadores. También limitan las políticas de los Estados a la hora de incentivar la producción de genéricos y, sin embargo, no aporta nada contra la adjudicación de nuevas patentes a medicamentos que no aportan ninguna mejora a los ya existentes (la única mejora es para las cuentas de resultados de las grandes farmacéuticas).
En la práctica esto supone que, por ejemplo, si un país fabricante de genéricos como la India, manda un envío a otro país y, dicho envío pasa por el territorio (aéreo, terrestre o marítimo) de una tercera nación que sea firmante del ACTA, ésta decomisará el envío y detendrá a las personas participantes. Con esto, lo único que se pretende es eliminar la competencia que están sufriendo las corporaciones del sector a costa de la vida de cientos de millones de personas. El beneficio económico nuevamente por encima del bien de la humanidad.

- Ámbito del derecho de propiedad intelectual. El ACTA eliminará los derechos e intereses de los usuarios de Internet y su libre acceso y participación de la cultura, considerado como un derecho fundamental de la humanidad. Por el contrario, otorga plenos derechos a los propietarios de la supuesta propiedad intelectual.
Para ello, se van a eliminar algunos pilares de la sociedad actual como la privacidad y protección de datos, la libertad de expresión, el derecho a un juicio justo y la presunción de inocencia.
Trasladado a la realidad esto significará que las grandes compañías tendrán el poder y el derecho de decidir quién es culpable de infringir sus derechos sin que ninguna justicia estatal tenga la oportunidad de formar parte del proceso. Las corporaciones acusarán, juzgarán, sentenciarán y harán cumplir la condena de cualquier persona que ellos estimen que han vulnerado sus derechos de propiedad intelectual sin necesidad de contar con nadie más en el proceso (ni policía, ni jueces, ni gobiernos).
Si esto se aprueba podemos ir despidiéndonos de la red tal y como la conocemos, porque esto no va sólo contra el p2p, esto va mucho más allá y la consecuencia será que sólo tendrán acceso a Internet aquellos a los que las grandes corporaciones den su beneplácito.

- El proceso democrático. La negociación y aprobación del ACTA se está efectuando fuera de todo marco democrático y en la total impunidad del anonimato.
El proceso de negociación está siendo en secreto incumpliendo toda la legislación internacional al respecto porque de otra manera hubiera sido imposible perpetrar este atentado contra los derechos humanos. Esta negociación NO RESPONDE a ninguna necesidad de resolver problemas en las políticas públicas existentes, sólo responde a la necesidad de extender el control y el beneficio de las grandes multinacionales. Dichas multinacionales forman parte del proceso negociador (de hecho, dirigen a los “políticos-marionetas”) mientras que no hay representación de la sociedad civil como se le presupone a los procesos democráticos.
Es evidente, que la aprobación del tratado exigirá una serie de cambios en las leyes de propiedad intelectual de los países que deberán hacerse sin ningún proceso de negociación y sin ninguna votación. Se deberán hacer por decreto y punto.

En definitiva, este nuevo ataque a la dignidad humana debe ser neutralizado. Esto no es sólo el poder descargar el disco de mi artista favorito, esto va de no dejar morir a millones de personas para que unos pocos se forren aún más de lo que ya están, va del derecho de las personas a decidir su futuro y del derecho a expresarnos libremente, va del derecho a no necesitar demostrar nuestra inocencia a cada paso que demos.

En las siguientes páginas puedes encontrar información sobre qué podemos hacer para intentar parar esta locura:

Nacionred.com , Internautas.org, Laquadrature.net

jueves, 15 de julio de 2010

LA ESCLAVITUD INFANTIL AUMENTA DIARIAMENTE

Mientras los medios de comunicación nos bombardean con estériles debates políticos acerca de la situación económica y el estado de la nación, la maquinaria capitalista sigue implacable su viaje hacia ninguna parte, no se detiene ante nada ni ante nadie.
Mucha gente habla a diario de las bondades de nuestra sociedad moderna y evolucionada, de los grandes beneficios que nos ha proporcionado y la gran cantidad de servicios y productos disponibles para todos aquellos consumidores (eso es lo que somos: consumidores, no personas) dispuestos a alcanzar el estándar de vida que nos proponen. Sin embargo, nunca veo a nadie hablando de los sacrificios que hay que aceptar para tener todos esos productos imprescindibles para nuestra vida de consumo y felicidad artificial

Tal vez, uno de los sacrificios más importantes que se nos exige, y que acatamos sin rechistar, es el de la infancia. Más de 400 millones de niños en todo el mundo viven sometidos a la esclavitud, jamás en la historia de la humanidad hubo tantos esclavos como en pleno siglo XXI. Alrededor de 175 millones de estos niños son menores de cinco años, con cinco años en nuestra moderna y democrática sociedad apenas sabemos sacarnos los mocos de la nariz y estos millones de niños trabajan de sol a sol a cambio de comida y, con mucha suerte, un techo en el que refugiarse.
Si esto es vivir en una sociedad justa y democrática, yo escupo sobre vuestra justicia y vuestra democracia. Pero no me escaqueo de mi parte de culpa, yo formo parte de esa sociedad que consume ferozmente y evita enfrentarse a la realidad de nuestro mundo. Todos lo hacemos, y seguimos tragando mierda y dejando que nuestros políticos y sindicatos (cada día cuesta más diferenciarlos) no hagan nada, no sea que disgusten a los dueños que les dan de comer.

La terrible condena a la que sometemos a esos millones de niños y niñas tiene muchas caras. Están los niños que fabrican juguetes en China para grandes marcas como Hasbro, Mattel o Disney; durante doce o quince horas al día para que nuestros hijos tengan su justa recompensa por haber sido buenos chicos. También tenemos a niños africanos, sudamericanos e indios trabajando en las minas pagando las deudas de sus familias para que cuando queramos podamos cambiarnos el móvil que nos compramos tres meses atrás. Se calcula que hay unos 130 millones de niños trabajando en los campos a cambio de comida repartidos por todo el mundo, por ejemplo recogiendo cacao en el África occidental para multinacionales como Nestlé. Cientos de miles trabajan en talleres de confección en Asia para que podamos renovar nuestro vestuario cada nueva temporada. La esclavitud infantil representa el 10% de la fuerza laboral mundial, mientras en esos mismos países el paro adulto aumenta de manera vertiginosa. Da asco cómo las grandes multinacionales se escudan hablando de trabajo infantil en lugar de esclavitud, por si fuera poco se atreven a asegurar que es mejor que los niños trabajen puesto que de otra forma se morirían de hambre. Así es, los gurús de nuestra democrática sociedad prefieren que los niños trabajen para que no mueran, porque lo de ser felices, ir a la escuela, tener una vivienda digna y una familia a su alrededor al parecer no es bueno o, por lo menos no para esos niños, porque no me imagino a la descendencia de los ejecutivos de las grandes empresas yendo a recoger algodón en lugar de asistir a sus internados privados.
Todos somos culpables de la situación, nos dejamos seducir por la ilusión de felicidad consumista y lo queremos todo lo más rápido y barato posible y claro, tampoco hay tanta gente en el mundo que sea considerada consumidora de primera categoría, así que las multinacionales tienen mucha competencia y luchan por abaratar costes a cualquier precio. No hay nada más barato que los niños trabajando para sobrevivir, no exigen nada, no cuestan nada, en definitiva, no valen nada.

Pero no toda la esclavitud es laboral, todavía hay casos más sangrantes si cabe. Cientos de miles de niños son reclutados contra su voluntad para participar en guerras, arrancados de sus pueblos y separados para siempre de sus familias son obligados a matar para no morir. Por supuesto estas guerras las financiamos entre todos gracias a nuestra tolerancia con la fabricación y venta de armamento. Millones de niños y niñas son vendidos por sus familias para pagar las deudas con usureros locales, la mayoría de estos niños acaban en redes de prostitución repartidas por todo el mundo para que los putos pederastas puedan saciar su criminal deseo. Los menos afortunados de estos niños mueren a manos de carniceros que inmediatamente les extirpan los órganos para que algún inocente niño occidental pueda seguir yendo a ver los partidos de fútbol con su maravilloso papá.
Todo esto nos suena como lejano, ya se sabe que ojos que no ven... Pero no os engañéis, la esclavitud infantil está entre nosotros. Estudios recientes demuestran que hay más de dos millones de niños esclavos trabajando en el servicio doméstico en la Unión Europea y cientos de miles de niñas menores de edad siendo violadas repetidamente en multitud de prostíbulos europeos.

Las cifras hablan por sí solas. En América Latina uno de cada cinco niños de entre 5 y 14 años vive esclavizado, en África es 1 de cada 3 y en Asia 1 de cada 2 y nosotros lo permitimos y lo fomentamos con nuestra manera de vivir.

En esta sociedad democrática y justa, de cada dos niños pobres uno trabaja como esclavo a cambio de seguir viviendo un día más. El otro niño pobre simplemente sobra, el mercado no le necesita.

Debemos hacer aquello que creamos que está en nuestras manos. A nivel particular podemos informarnos sobre las empresas que alientan y permiten que los niños trabajen para vivir y no adquirir sus productos, podemos alzar la voz para que nuestros políticos nos escuchen y si no lo hacen podemos alzar la voz para largarlos de una vez por todas. Podemos exigir el fin de la economía basada en la guerra y detener la venta de armas, podemos hacer todo aquello que imaginemos si somos capaces de deshacernos de la propaganda “econo-fascista” que día a día inunda nuestras mentes a todas horas. Que cada cual actúe como crea mejor pero que actúe.

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lunes, 12 de julio de 2010

LORCA: Réquiem por las Cajas de Ahorros

El Gobierno español ha conseguido finalmente la cuadratura del círculo con un nuevo paso en la implementación de las teorías económicas neoliberales en España. El camino ha sido difícil pero ya podemos considerarnos como los mejores vasallos del poder financiero que domina los designios del mundo.

Tras las multimillonarias ayudas al sector bancario (curioso este tema: por un lado necesitan miles de millones de dinero público y, por otro lado, resulta que son los bancos más sólidos de Europa), la reforma laboral que socava los derechos de los trabajadores, el recorte de salarios en las administraciones públicos, la congelación de las pensiones y el fondo de 13.500 millones para las cajas de ahorros; ahora lanza el ataque final y aprueba la reforma de la LORCA (Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros).
El presidente “socialista” (con lo de socialista se referirán a sociedades anónimas por que si no, no se entiende) ha manifestado que es la reforma más importante del sistema bancario español de la historia (es curioso que dicha reforma sólo se centre en las cajas de ahorro que apenas conforman la mitad de ese sistema) y que cuenta con el apoyo de la oposición. Hay que ver, lo mal que se llevan socialistas y populares y lo poco que les cuesta ponerse de acuerdo sobre temas económicos. No hay nada como tener a las instituciones internacionales dictando las políticas a seguir para conseguir el consenso entre “enemigos políticos”.

Bueno, vayamos al grano de por qué la reforma de la LORCA nos lleva hacia la desaparición del sistema de cajas de ahorro.
Las cajas de ahorro son, en teoría, entidades sin ánimo de lucro. Por ley deben dedicar un mínimo del 50% de sus beneficios a un fondo para asegurar su solvencia y el resto a Obra Social. Normalmente, se destina entre el 60% y el 70% a dicho fondo. Huelga decir que al no tener dividendos que repartir no hay accionistas privados ni cotizan en bolsa.

Tras la reforma se establecen una serie de cuestiones encaminadas, se mire por donde se mire, a privatizar a las cajas y convertirlas en bancos comerciales al uso:

Permite emitir cuotas participativas, es decir, acciones como en las sociedades anónimas, por un valor no superior al 50% del patrimonio de la entidad.
Establece la incompatibilidad de los cargos públicos electos para ser miembros de los órganos de dirección y se impide la participación de representantes de la administración ejecutiva en los órganos de gobierno de las entidades.
Las entidades podrán ejercer su actividad indirectamente a través de un banco y podrán optar por traspasarle el patrimonio sujeto a la actividad financiera, así como transformarse en una fundación renunciando a su condición de caja.

Esta reforma nos lleva hacia el siguiente panorama, gracias a la política económica neoliberal del gobierno:
Con los miles de millones de dinero público inyectados en sus cuentas, bancos como el Santander o el BBVA podrán apoderarse de las cajas de ahorro y, de paso, de los miles de millones de dinero público que obtuvieron a través del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria). O sea, un negocio redondo que no les va a costar un céntimo. Lógicamente, al convertirse en accionistas no les queda otra que apartar a los políticos de los órganos de decisión de las cajas para que se puedan sentar los banqueros (toma premio gordo para los culpables de las crisis financieras, en lugar de castigarles les encumbramos). También es obvio que si emiten acciones la mayor parte saldrán del capital que hasta ahora se dedica a Obra Social, puesto que deben seguir invirtiendo un mínimo del 50% de beneficios en el fondo de solvencia.
Una vez todo esto suceda, el siguiente paso es que las cajas cedan su capital a los bancos y acaben convirtiéndose en fundaciones que gestionen la escasa Obra Social que quede, con lo que en pocos años el sistema de cajas de ahorro habrá desaparecido y su Obra Social también. Como no esperamos que ni los bancos ni el gobierno asuman ese gasto social podemos concluir que una gran mayoría de proyectos sociales serán cancelados para siempre, dando otro paso de gigante hacia el fin del estado del bienestar y la privatización de todo servicio público.

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miércoles, 30 de junio de 2010

FMI: El fin del estado del bienestar


Ahora que han decidido dar las riendas del mundo económico al FMI. Tal vez sea el momento de recordar qué es y a qué se dedica esta institución.


El Fondo Monetario Internacional nació de los acuerdos de Breton Woods tras la II Guerra Mundial con el objetivo de crear un fondo de ayuda a los países participantes. Para ello propusieron facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, impulsando la cooperación entre países y fomentando la estabilidad cambiaria. Qué bonito sonaba entonces cuando todos se las prometían muy felices. Sin embargo, el resultado hasta la fecha ha sido absolutamente devastador. Sólo con mirar el resultado de las actuaciones del FMI en países africanos (millones de personas muriendo literalmente de hambre), latinoamericanos (que se lo pregunten a Argentina o Bolivia por ejemplo) y asiáticos, sin olvidarnos de algunas naciones de Europa oriental (Lituania aún no ha levantado cabeza) para darse cuenta de que esto no es lo que prometieron.


Rápidamente el FMI se convirtió en lo que es hoy en día: un potente instrumento de la dominación mundial de los Estados Unidos y, en consecuencia, de sus multinacionales y entidades financieras. La razón es muy sencilla, las decisiones en este organismo se realizan a través de votaciones de sus estados miembros (182 en total) y la cantidad de votos que cada país tiene va en función de su capacidad económica y sus aportaciones al fondo. ¿Parece lógico verdad? Siguiendo estos criterios EEUU tiene el 16.4% de los votos, países como Francia e Inglaterra poseen el 4.85% y España el 1.38% (esto representa nuestro poder real en la toma de decisiones en el organismo que regula el mundo económicamente hablando). Pero, ¿dónde está la trampa? Bien, cualquier decisión necesita un mínimo del 85% de los votos para ser aceptada esto implica que es imposible tomar una decisión sin los Estados Unidos. De ahí que lo que ellos dicen es lo que se hace.


La manera de actuar del FMI es a través de sus programas de ajuste, diseñados para lograr los objetivos arriba mencionados, no obstante, en los últimos cuarenta años la única cosa que han logrado (realmente es la única que querían lograr) es que los países del Sur sean solventes para seguir pagando su deuda externa y se vayan creando las condiciones adecuadas para que las grandes corporaciones los colonicen y expriman a sus anchas.

¿Cómo lo hacen?
Acuden al rescate de los países pobres con grandes sumas de dinero que ponen a su disposición a cambio de seguir unas normas que ellos estiman adecuadas para convertirlos en países prósperos. Podemos resumir esas normas de la siguiente manera:

- Saneamiento del gasto público. Esto es muy fácil de conseguir, basta con reducir a la mínima expresión el gasto social total gracias al FMI no lo van a necesitar porque les va a hacer ricos.
- Eliminación de subsidios productivos y reducción de aranceles. Esto es: no se puede subvencionar la producción autóctona (igualito que los EEUU o la UE) y no se debe gravar la importación. La consecuencia directa es la eliminación total de la economía local porque no puede competir con la extranjera.
- Aumentar la presión fiscal. Tan sencillo como crear nuevos impuestos. La lógica es simple: como van a ser ricos tendrán que contribuir más.
- Eliminación de barreras cambiarias. Así podemos sacar todas las divisas del país sin mayores problemas.
- Estructura de libre mercado. Del libre mercado mejor ni hablamos, ya sabemos como acaba: monopolio total por parte de las multinacionales.
- Desregulación del mercado de trabajo. Adiós a los derechos laborales, adiós al sindicalismo, adiós al empleo estable y de calidad.

Con todo esto se consigue que los países intervenidos por el Fondo Monetario Internacional se conviertan proveedores de mano de obra y materias primas a precio de ganga. Pero ahora que parece que ya han exprimido a los más pobres su insaciable sed de beneficios les lleva a la vieja Europa. Así que ya podemos estar preparados para lo que se nos viene encima si no empezamos a movernos. Podemos ir despidiéndonos del estado del bienestar y todo lo que ello significa.

martes, 29 de junio de 2010

Reunión G20 en Toronto, ¿para qué?

Recientemente, ha finalizado una nueva reunión de dirigentes políticos. En esta ocasión se ha celebrado en Canadá y ha sido una doble reunión: primero el G8 (Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, Japón y Rusia) y a continuación el G20 (los países del G8 más Brasil, China, India, Turquía, Argentina, Arabia Saudita, Australia, Indonesia, México, Corea del Sur, Sudáfrica, la Unión Europea y España que ha sido invitada a participar de manera permanente). Esta dualidad de reuniones es una muestra más de lo inútiles que son este tipo de encuentros ya que entre los dos no han sido capaces de tomar ninguna decisión y, la verdad, es que mejor así porque de esta gente no se puede esperar nada bueno.

Los ocho primeros en llegar se desplazaron a Huntsville (Ontario) un idílico paraje de montaña junto a un lago. A excepción de un despliegue policial espectacular, la noticia de mayor impacto que ha dejado esta reunión del G8 ha sido el baño en el lago del Premier británico David Cameron. Por lo demás, nada ni un mísero acuerdo sobre ningún tema de importancia, tan sólo palmaditas en la espalda y críticas a Irán. Sinceramente, esperamos que haya sido el último encuentro de este grupo y por lo menos nos ahorraremos todo el despilfarro que supone una reunión de estas características.

La reunión que más interés había despertado era la del G20, que se ha celebrado en Toronto a unos 200 Km del lugar de la primera reunión. La inclusión de las economías emergentes y de algunas potencias de segundo orden parecía presagiar la aparición de nuevas ideas sobre como atajar la criminalidad económica que campa a sus anchas por el mundo. Sin embargo, una nueva decepción ha acompañado a las resoluciones tomadas por el grupo de los veinte, ni una sola novedad ha salido de tanta conversación. En líneas generales los acuerdos que han salido de la reunión son los siguientes:

- Compromiso de reducir el déficit a la mitad para 2013, aunque sólo será vinculante para países avanzados. El camino del recorte debe ser a la medida de las circunstancias nacionales y compatible con el crecimiento económico y las medidas de estímulo puestas en marcha. Es decir, que cada cual en su casa lo haga como le dé la gana.

- El sector bancario deberá hacer frente a los costes públicos de las medidas de rescate pero deja las manos libres a los estados para aumentar su presión fiscal. O sea, que según quiera cada país los bancos pagaran poco o nada y, por supuesto, ese dinero volverá directamente a sus cuentas. Por ejemplo, en España los bancos recibieron más de 61.000 millones de dinero público en los últimos dos años y subiendo gracias a las fusiones de las cajas. En su suprema inteligencia nuestro gobierno decide recuperar este dinero a través de los empleados públicos, la educación, la sanidad y la congelación de las pensiones. Por si fuera poco, el generoso donativo a la banca ha producido un incremento del déficit que vamos a compensar subiendo dos puntos el IVA a partir de julio.

A pesar de esto, sí que han sucedido cosas dignas de ser comentadas a lo largo de estas reuniones. El gobierno canadiense se ha gastado cerca de 900 millones de euros sólo en seguridad (no está nada mal el gasto de dinero para realizar un cónclave donde el tema principal es reducir el gasto público). Se han movilizado un total de 20.000 agentes de policía para reprimir a los 10.000 manifestantes que según la misma policía han acudido a Toronto, se levantó una valla de tres metros de alto para formar un perímetro de seguridad de tres kilómetros y medio alrededor del centro financiero de la ciudad. Por si esto fuera poco, un juzgado de Toronto autorizó a la policía para que pudieran utilizar cañones sonoros contra la gente además del habitual arsenal antidisturbios que suelen manejar. También se autorizó a detener a toda persona que se acerque a menos de cinco metros de la valla y se resista a los controles. Ante la previsión de detenciones masivas (al final fueron unas 480) se habilitó un antiguo estudio de cine como prisión provisional. Muchas ONGs se han quejado de que las medidas de seguridad han sido excesivas e intimidatorias. Personalmente, creemos que a los políticos les han parecido pocas. Sabiendo como saben lo incompetentes y vendidos que son, seguramente esperaban una respuesta de la sociedad civil mucho mayor.

lunes, 21 de junio de 2010

GOLDMAN SACHS: Dictadores de la economía mundial

Goldman Sachs se define a sí mismo como el líder mundial en banca de inversión, intermediación y gestión de activos cuya cartera de clientes la componen empresas, instituciones financieras, individuos con rentas muy altas y gobiernos.
Cualquier persona que haya leído un poco por encima los periódicos de los últimos años daría una definición bien diferente sobre este banco, que más o menos podría ser así: Goldman Sachs son una banda de terroristas económicos, líderes mundiales en su campo cuya clientela son ellos mismos y unos cuantos gobiernos y empresas que tras pasar por sus manos han acabado maldiciendo el día en que su irrefrenable avaricia les llevó a poner su dinero en manos de estos auténticos depredadores.

¿Qué es una banca de inversión?
Esta es la gran pregunta a la que estoy seguro que ni los que se dedican a ese negocio pueden responder con total seguridad. Por lo que respecta a quienes vivimos ajenos al mundo de la ingeniería bancaria podemos decir que a diferencia de la banca comercial (el banco de la esquina donde tienes la hipoteca y sacas dinero en el cajero) éstos no tienen sucursales ni cuentas de ahorro. Su negocio está en sacar empresas a bolsa, diseñar y ejecutar OPAs, fusiones, ventas de divisiones entre empresas, emisiones de bonos, y más tipos de operaciones de gran volumen en los mercados financieros. Lo cierto es que lo que hacen esta gente no tiene nada que ver con la economía real, su juego está en el dinero ficticio que no se apoya en ningún valor tangible, es por ello que una supuesta quiebra de uno de estos grupos de piratas económicos no debería afectar en nada a la economía real de un país, sin embargo son capaces de hacer ponerse de rodillas a cualquiera y manejar totalmente el mundo financiero y, por ende, nuestras vidas.

Entonces, ¿cómo es posible que Goldman Sachs que no produce ningún bien, no tiene el respaldo de millones de clientes sea una de las empresas que más beneficios anuales obtiene en todo el planeta?
La respuesta es muy sencilla. Han entendido perfectamente cómo se juega a esto y se han hecho los reyes del mambo gracias a varios personajes con un cerebro brutal para las estafas económicas y un corazón de piedra. Además han sabido combinar perfectamente la dualidad corporación-Estado. Varios presidentes de Goldman Sachs han hecho el camino de ida y vuelta entre el banco y el gobierno norteamericano.

Vale, ahora veamos algunas de las artimañas que estos carroñeros utilizan para enriquecerse sin control. Para ello echemos un poco la vista atrás. A estas alturas todos somos un poco expertos en economía gracias a la crisis que tenemos encima desde hace un tiempo. Estoy seguro que muchas veces nos hemos preguntado ¿qué es lo que ha pasado si hemos trabajado y pagado impuestos como siempre? (en España todavía podemos intentar darle una explicación con el tema de la construcción, pero la verdad es que ni por esas), ¿por qué antes me financiaban la compra de una casa y de regalo me la llenaban y me cambiaba el coche y ahora no dan ni para pipas? La verdad es que todo ha pasado gracias a gente como los trabajadores de Goldman Sachs (lo cierto es que hay muchos otros pero ellos están a la cabeza con diferencia). Básicamente esta gente se dedica a captar el dinero de cualquier entidad o ricachón y a invertirlo en beneficio propio y si para ello su cliente tiene que perder, pues pierde.

Vamos a ver dos claros ejemplos de cómo trabaja esta gente:
- En la última década estos delincuentes trajeados han creado la mayoría de los artificios de inversión que ha enriquecido enormemente a Wall Street, a pesar de que con ello han demolido la economía real. Ellos fueron los principales responsables de la estafa de las hipotecas subprime y lo hicieron con el mejor truco para ganar: apostando a los dos bandos. Por un lado colocaron miles de millones de dólares en hipotecas que sabían que no iban a ser pagadas y al mismo tiempo acapararon los seguros de impago con lo que el resultado fue el siguiente: ganaron miles de millones vendiendo las hipotecas a costa de otros bancos y Estados y volvieron a ganar al poseer los seguros de quiebra a costa de arruinar a AIG (la mayor aseguradora del mundo). Cuando todo esto explotó, Goldman Sachs no tan sólo salió indemne si no que se permitió el lujo de repartir beneficios multimillonarios entre sus directivos gracias al rescate con dinero público que aprobó Henry Poulson como Secretario del Tesoro. El propio Poulson había sido uno de los principales culpables de la crisis cuando años atrás había estado al mando de las operaciones de Goldman Sachs.

- Otra obra maestra de esta banda de criminales: Grecia. En los inicios de este siglo Grecia quiso adherirse a la moneda única europea y para ello tenía que cumplir con una serie de condiciones entre las que estaba reducir su deuda pública hasta el estándar aprobado por la UE. Como esto era imposible decidieron dar cancha a los magos de Goldman, estos olieron la sangre y no perdieron un minuto en formular un plan para que el gobierno griego pudiera ocultar el alcance de su deuda del sector público ante la Comisión Europea y ante los propios griegos. El plan consistía en canalizar el capital de inversores súper ricos a las arcas del gobierno griego. A cambio éste accedió en secreto a que los inversores se embolsaran durante 20 años los ingresos anuales generados por bienes públicos como los aeropuertos. Como consecuencia de esto, en pocos años un Estado soberano se ha visto en la bancarrota y obligado a dejar el control de sus riquezas a la UE y al FMI (ojo que a lo mejor es peor el remedio que la enfermedad que ya sabemos todos como se las gasta el FMI). Por este pequeño trabajo Goldman Sachs se retribuyó con 300 millones de euros salidos de los bolsillos griegos.

Estos son sólo dos ejemplos del trabajo de este banco pero creo que es imposible hacerse a la idea de todo lo que llegan a estafar por el mundo. Vamos a intentarlo mirando el beneficio neto que obtuvo esta empresa en 2009 (en plena crisis financiera) y comparándolo con otras corporaciones.
Una de las compañías más grandes del mundo es Wal-Mart con unos ingresos de más de 400.000 millones de dólares en 2009 y unos beneficios netos de 14.335 millones de dólares. Goldman Sachs que ni produce ni opera con ningún bien tangible obtuvo unos beneficios netos de 13.385 millones de dólares, muy por encima de megacorporaciones como Pfizer (8.635 millones de dólares), Coca cola (6.824 millones de dólares) o Chevron (10.483 millones de dólares).

Por si todavía no veis claro el peligro que representa esta compañía para el buen funcionamiento de la humanidad os voy a dejar con una última noticia aparecida hace bien poco.
Tres semanas antes del increíble desastre ecológico producido por BP en el Golfo de México, Goldman Sachs vendió el 43.7% de sus acciones en BP por valor de unos 250 millones de dólares ¿Acaso son adivinos? No lo creo. Por las informaciones aparecidas en varios medios existían unos informes internos de la compañía petrolera en los que poco más o menos se venía a decir que la situación de la plataforma era una locura y era probable sufrir algún tipo de incidente. Curiosamente uno de los directivos de BP (Peter Sutherland) es el presidente de Goldman Sachs International. Una vez más estos carroñeros se aprovecharon de su privilegiada posición y apostaron a dos bandas vendiendo casi la mitad de sus acciones y conservando el resto para cubrirse las espaldas. Ahora ellos se bañan en dinero y el resto del mundo se jode y se aguanta.