domingo, 3 de abril de 2011

EL MIEDO ES NUESTRO ENEMIGO

Desde siempre el miedo ha sido uno de los grandes motores de la sociedad. Nos ha servido para estar preparados cuando una situación era percibida como potencialmente peligrosa para nosotros y poder así afrontarla o rodearla, siempre para nuestro propio beneficio.

Esto ha convertido al miedo en un pilar de la evolución de la humanidad y eso es algo que las elites dominantes no han pasado por alto. A lo largo de la historia los miedos colectivos e individuales se han ido explotando con el único propósito de beneficiar a los poderosos y, por encima de todos ellos, al Estado.

La creencia en la existencia de un Estado poderoso se basa en la necesidad de protección, en la fe en que sólo una entidad superior puede cuidar de nosotros y mantener nuestro mundo en su sitio. Es así como el poder identifica o inventa los peligros (viene a ser lo mismo una que otra) de manera que el diseño ideológico de estos permite administrar los remedios y dirigir las conciencias.

Las maniobras de invención suelen ser de dos tipos: una en forma de culpable exterior (terrorismo, fundamentalismo, catástrofes climáticas,...) otra, en forma de desviación personal o interna (pérdida de empleo, precariedad y aislamiento social, imposibilidad de devolver las deudas contraídas para saciar un impulso consumista aprendido, ...) En cualquier caso, consiguen que la tensión permanente a la que nos someten logre despersonalizarnos de tal manera que este tipo de situación vital arrincona el libre criterio personal y limita el ejercicio público de derechos “justificadamente”.


Todos estos miedos que nos van creando a través de una inmensa tela de araña que conforma la maquinaria del Estado (medios de comunicación, policía, ejército, partidos políticos, sindicatos,...) nos exigen grandes sacrificios a nivel personal así como una competitividad salvaje, un adoctrinamiento de las conciencias, un rearme de los arsenales y, sobre todo, una sumisión total. Al trenzar este cúmulo de temores consiguen configurar una herramienta para el chantaje individual y colectivo, previa degradación de la política en beneficio del mercado y de la supuesta seguridad.


Así pues, el Estado comprende perfectamente que el miedo es un factor vital. Él mismo lo tiene, su mayor temor es la revolución de las personas y sabe que dicha revolución será inevitable en el momento en que a todos nos dé por pensar y reflexionar acerca del mundo que nos rodea y su funcionamiento. La conclusión lógica de todo esto es que el propio Estado patrocina y fomenta el mayor de los miedos que puede sufrir el ser humano: el miedo a pensar.

En los países económicamente avanzados, hace ya mucho tiempo que el Estado entendió que la mejor manera de infundir el miedo a pensar era crear una corriente ideológica tan intensa que cualquiera que se viera tentado a utilizar su capacidad de libre pensamiento quedara automáticamente denigrado a la categoría de marginal o mucho peor, de terrorista intelectual. Junto a esta corriente ideológica predominante, se encargó de instaurar una serie de mejoras en las condiciones de vida de sus ciudadanos con el propósito de crear una falsa apariencia de estar viviendo en el mejor de los mundos posibles. Así es como de manera automática se instaura el miedo de la población a perder lo obtenido lo cual lleva a aceptar de buen grado tantos sacrificios como sean necesarios para mantener esta falsa visión de la vida. Al mismo tiempo, esto crea el miedo al otro, a cualquier otro que quiera apoderarse de lo que, por derecho, nos pertenece, creando así sentimientos globales de xenofobia que, bien explotados, constituyen una pilar fundamental de los Estados y una excusa perfecta para el rearme y los estados de excepción en los que vivimos permanentemente.

Para perfeccionar este modelo y alejar toda tentación de ejercitar la libre conciencia, el Estado nos ha bombardeado (y continua haciéndolo más que nunca) con una infinitud de banalidades, con la esperanza (muy bien fundada) de mantener nuestro pobre intelecto ocupado. Así es como, en cuestión de muy poco tiempo, hemos pasado de preocuparnos por cómo mejorar nuestras vidas de una manera activa, a ceder todo el protagonismo al aparato estatal, quedando relegados a simples niños de teta esperando a que el Estado nos facilite nuestras vidas.

Por otro lado, en los países menos avanzados económicamente, el Estado (que no es más que una extensión de las antiguas metrópolis en la mayoría de los casos) no se anda con tanta sutileza psicológica e infunde el miedo a pensar con el método más antiguo: la violencia indiscriminada con el saldo de millones de muertos al año a causa de guerras, enfermedades y la imposibilidad de acceder a una alimentación suficiente.


La esperanza de construir un mundo mejor, o por lo menos de acabar con el que tenemos en menos de un periquete, pasa por superar ese miedo a pensar porque el pensamiento cuando es verdaderamente libre adquiere unos tintes revolucionarios y subversivos que son los que necesitamos para revertir el actual estado de las cosas. La libre conciencia es despiadada con los privilegios y las instituciones establecidas porque sabe que no son justas, es terrible con las costumbres establecidas porque comprende que son relaciones de servidumbre impropias del ser humano, es indiferente a la autoridad porque entiende que es totalmente arbitraria y carente de fundamento humano (únicamente concebida bajo criterios económicos). Por eso hay que derrotar el miedo que es el único impedimento para el avance del ser humano hacia un nivel superior de sociedad.


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27 comentarios:

Ciberculturalia dijo...

Siempre me interesan tus reflexiones.
En el papel es claro como nos manipulan con el factor miedo. Pero la dificultad está en ver, en todo momento y en todas las circunstancias, cuando el miedo está cohartando nuestra decisión, afectando nuestro discernimiento e influyendo en nuestra decisión.
Porque el poder lo usa de una forma tan sutil que se necesita una constante y continua vigilia para no sentirnos afectados.

Ojalá todos sepamos vencerlo y seamos capaces de contruir otro mundo distinto y más solidario.

Un beso

Felipe dijo...

Nunca seremos libres, en esencia,mientras que nuestra ética esté supeditada a la supervivencia al precio que sea.

Raúl dijo...

Hola Ciber, el miedo siempre está presente (en mayor o menor medida) en cada una de nuestras decisiones puesto que lo tenemos interiorizado gracias a la educación que recibimos tanto de la formal como de la informal.
Un saludo.

Hola Felipe, ciertamente la libertad está lejana mientras que no enfoquemos la cuestión de la supervivencia como algo colectivo, como algo que atañe a todo ser vivo.
Un saludo.

Eleutheria Lekona dijo...

Qué curioso, justo ahora que “el narco” asesinó vilmente al hijo de un poeta mexicano, comentaba yo en un blog que el miedo que han estado sembrando entre la sociedad mexicana, puede que pronto –si no es que ya está sucediendo- mude a otra clase de reacciones. La gente acá en mi patria está ya verdaderamente hastiada; el único lugar más o menos seguro es la capital. Fuera, cualquiera puede ser traspasado por una bala perdida o “confundido” por algún cartel. Por supuesto, ningún cartel confunde a nadie con nada; todo esto es parte de un plan implementado por EUA y ejecutado por la DEA, la CIA, el FBI, etcétera. No hablo sin fundamentos; incluso prensa alternativa mexicana ha documentado esto presentando las voces de diversos generales del ejército mexicano que han desvelado este plan de anexión de México a EUA y del recrudecimiento de la violencia y de los cárteles como mero pretexto para justificar la anexión. En fin, no te atormento con las desventuras que se viven en este malhadado país llamado México

Como tú bien señalas puede devenir el salto evolutivo cuando menos se lo esperen: cuando el miedo mute a defensa, cuando los pueblos oprimidos mudemos del miedo a la revuelta, habiéndonos percatado de que en aras de nuestra sobrevivencia no habrá –ya- otra opción. O somos el grueso –nosotros- o son ellos –la minoría. Esto ya no dura.

Muy interesante, ilustrativa y articulada tu reflexión.

Saludos.

Raúl dijo...

Hola Eleutheria. Es muy importante conocer las realidades de otros países, al menos para mí así es que estoy encantado con tus comentarios.
Creo que el miedo se ha consolidado tanto porque lo hemos asimilado a nuestra propia condición humana pero en el momento en que nuestro pensamiento vuelva a ser libre saldremos de ahí.
Un saludo y gracias por pasarte por aquí.

Jose Luis Forneo dijo...

El miedo siempre fue la clave para mantener a los esclavos sometidos al amo, y para que los intentos de conseguir la libertad fueran minimos. La Sociedad de la Informacion (o de la desinformacion, mejor dicho) y su capacidad de bombardeo mediatico global, ha llevado este control a su expresion máxima. Al fin y al cabo hoy tan solo somos (especialmente en los paises "avanzados") esclavos con la falsa sensacion de ser realmente libres.
Un saludo

Raúl dijo...

Hola José Luis, creo que lo que dices es la clave del asunto: vivimos con la falsa ilusión de libertad y con ella nos contentamos.
Esto es lo que hay que tratar de romper, el miedo a pensar y a ser libres.
Un saludo.

Mi Lord Ricardo dijo...

Si, el estado ha aprovechado el miedo y la naturaleza completa del ser humano para su conveniencia, desde siempre, desde cualquier civilización o cultura.

Yo creo que no hay temor más grande que el miedo a ejercer tu libertad, por más que nos bloqueemos unos a otros (y por supuesto el estado por todos sus medios) Somos libres y debemos dejar de negarlo (y quizás deba ser lo primero que debemos pensar), sólo así impulsaremos un cambio.

No podemos derrotar el miedo, pero si comprenderlo y controlarlo… Y sacarle provecho porque el estado también tiene miedo.
Hay que atacar también la ignorancia y la indiferencia pues influyen directamente en nuestra libertad y en consecuencia en cualquier sociedad.

Dicen que lo que tenemos nos posee y no me atrevo a refutarlo (es natura). ¿Qué tienes tú? De lo que tienes ¿qué valoras más? Si pudieras enumerar las cosas importantes en tu vida ¿qué lugar ocuparían las demás personas? (si es que ocupan algún lugar). Bueno, ahí hay algo que pensar y muchos sé que no tendrán problemas en contestar y algunos más ya contestaron antes, pero a partir de esto saquemos conclusiones, que seguro estoy harían mejoría en todos.
Gracias.

EL MAESTRO DEL PARAÍSO dijo...

SI NO TUVIÉRAMOS MIEDO HARÍAMOS LO QUE QUEREMOS, PERO A ELLOS NO LES GUSTA NUESTRO AUTOGOBIERNO, NUESTRA AUTOEDUCACIÓN... (ESTO NO LE GUSTABA A CHE GUEVARA TAMBIÉN)POR ESO NOS MIENTEN, NOS ABORREGAN CON SUS MEDIOS DE ADORMECIMIENTO Y NOS HACEN CREER QUE SOMOS LIBRES PERO SOMOS COMO ESOS PERRITOS QUE NO SABEN SER AUTOSUFICIENTES Y ADEMÁS ESCLAVOS DEL DIOS-DINERO.

Raúl dijo...

Hola Mi Lord, un placer tenerte por aquí. Mucha razón tienes con lo del miedo a la libertad, aunque para superarlo primero cada uno debería tener claro que significa libertad. Estoy seguro que no es un concepto único y que difiere mucho en cada persona.

En mi lista personal, sinceramente, si creo que las personas ocuparían un lugar destacadísimo puesto que no creo que haya nada más importante. También la naturaleza ocuparía posiciones punteras. En cuanto a nuestras posesiones más materiales no creo que haya nada que no sea imprescindible o por lo menos sustituible.

Un saludo y gracias por colaborar.

Raúl dijo...

Hola maestro, bienvenido al blog. Es precisamente esa sensación de falsa libertad de la que hablas la que nos impide actuar y movernos hacia una mejora personal y social. Por eso hay que tratar de romper esa falsa ilusión y a ver si de esa manera empezamos todos a luchar por la verdadera libertad.

Un saludo y gracias por colaborar.

Paco Santibáñez dijo...

Leyendo esta reflexión me viene a la mente una cita de André Murois. Venía a decir que el miedo es el más peligroso de los sentimientos colectivos. Ese miedo a perder lo que se tiene, por irrelevante que pueda parecer, resulta a menudo el arma preferida de quienes detentan el poder, ya sea político ya sea económico.

Estoy, pues, de acuerdo contigo en la virtualidad para la transformación política y social de la superación de los pequeños miedos, pero sobre todo de los grandes, como el miedo a pensar y actuar libremente.

Un saludo

Raúl dijo...

Hola Paco, me alegro de verte por aquí. Reitero lo dicho: sólo con la superación del miedo podemos encaminarnos hacia la tan necesaria transformación política y social.

Un saludo.

Mi Lord Ricardo dijo...

No solo claro, sino que debemos entender lo que es, claro que la gente puede referirse a distintas manifestaciones de la libertad.
A eso me refería exactamente, los problemas que nos aquejan son en gran parte provocados por nosotros mismos, nos hemos deshumanizado. Podemos echarle la culpa al consumismo y en consecuencia al sistema y tiene su lado de culpa, pero nosotros somos los que elegimos, unos por inconscientes y conscientemente.

Si no tuviéramos miedo, ¿Qué harían las personas? Sería sin duda un caos, y no dudo que a falta de miedo muchos no harían nada. En fin, la vida es un enredo donde todos debemos de existir y no hay duda de que primero debemos educar y después ejercer sin miedos la libertad.
¿Te imaginas la libertad absoluta sin educación?
Saludos y gracias por la bienvenida.

Raúl dijo...

Hola Mi Lord, la verdad es que no me imagino la libertad sin educación (que no tiene porque ser lo que hoy en día se ha instaurado como educación oficial)ya que eso es probable que nos acabara conduciendo a la ley del más fuerte lo cual no es tan distinto de lo que hay hoy en día.
Comparto tu comentario acerca de la deshumanización de las personas y, desde luego, que eso es algo a lo cada uno de nosotros debe hacer frente independientemente del sistema en el que vivimos.

Un saludo.

R.A.F.A.E.L. dijo...

Te sientas delante de un televisor mientras prestas atención a un noticiero. Una cascada de desgracias, calamidades, delitos de sangre y corrupción a diversos niveles. No es una película de terror, es un sector de la realidad perversamente seleccionado para desmoralizar al espectador, al ciudadano medio, que hunde su cuerpo en el respaldo del sillón, y al propio tiempo, sencillamente, se hunde.

El objetivo principal no puede ser otro que tratar de convencernos a todos o a casi todos de que los grandes problemas no tienen solución, de que la inactividad es lo mejor por lo que podemos optar, que luchar es un salto al vacío, en definitiva.

El miedo paraliza,el miedo estupidiza, el miedo es un arma efectiva del Poder contra las masas.
El miedo engendra más miedo. El miedo engendra los fascismos. Es el más indeseable "antídoto" contra el hambre y la sed revolucionarias.

Espero no haber molestado por entrar aquí y dejar mi humilde comentario. No soy ahora un bloguero, pero tampoco un inconsciente, un alienado.

Cordiales saludos a Raúl y a los/as comentaristas.

Raúl dijo...

Hola Rafael, me alegro de verte por aquí.
El miedo paraliza cualquier capacidad de reacción ante el poder, por eso debemos deshacernos de él antes de que nos atenace para siempre.
Un saludo.

Mi Lord Ricardo dijo...

Claro que no tiene por qué ser lo que hoy en día se ha instaurado como educación oficial (y digo esto porque creo que te refieres a la escuela), a decir verdad la educación no es lo mismo que instrucción, La palabra "educación" para designar la misión de la escuela es equivocada. No porque la escuela no eduque o porque no quiera hacerlo. Simplemente, porque ésa no es su función principal, hay otra institución —la familia— que la hace, y la hace mejor.

El 15 de abril de 1861. Benito Juárez decreta la Ley de Instrucción Pública y su nombre lo dice todo, en esta ley se presume lo gratuito y laico de lo que llaman equivocadamente educación, con esta ley trató de rescatarse “la educación” para el estado y éste la vigiló desde entonces.

La educación requiere tiempo y trabajo personalizado. En otros términos, la educación es cara, muy cara. Cuando los recursos escasean, invariablemente la educación se convierte en instrucción.

“Educar es desarrollar en el hombre toda la perfección de que es capaz su naturaleza.” (Immanuel Kant)

Hablando del miedo y motivado por el comentario de R.A.F.A.E.L, me di a la tarea de investigar un poco más acerca del miedo y así enriquecer y fundamentar mi comentario, encontré que el miedo tiene varios enfoques… biológico, neurológico, psicológico, social y cultural. Dentro de lo bueno que encontré leí que: Desde el punto de vista biológico, el miedo es un esquema adaptativo, y constituye un mecanismo de supervivencia y de defensa, surgido para permitir al individuo responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia. (sugiero le piquen a lo de adaptativo)

También leí que: El mecanismo que desata el miedo se encuentra, tanto en personas como en animales, en el cerebro, concretamente en el sistema límbico ¿¿¿???. Lo que importa es que me queda claro que no es algo que podamos erradicar, no es bueno ni malo, sino todo lo contrario jejeje. Creo que el miedo es simplemente una imperfección más de nuestra naturaleza. Sugiero ver la entrada Reflexión del hombre cavernícola en: http://despiertalibertad.blogspot.com/2011/02/reflexion-del-hombre-cavernicola.html

Saludos.

Mi Lord Ricardo dijo...

Yo también espero no molestar con lo extenso de mi comentario, creo que no puse el vínculo a lo de adaptativo, aquí está:

http://es.wikipedia.org/wiki/Adaptaci%C3%B3n_biol%C3%B3gica

Raúl dijo...

Hola Mi Lord, me refería a la escuela como bien dices. Coincido en que una buena escuela es cara, sin embargo se ha convertido en instrucción tanto en países sin recursos como en todos los demás. Por eso también confió más en la familia pero para ello, la familia debe ser consciente de la situación e implicarse mucho, que es justo lo contrario de lo que yo veo a mi alrededor.
Yo no creo que el miedo sea malo sino que lo han manipulado de tal manera que ha perdido todo su valor adaptativo y lo han convertido en algo patológico (por eso han surgido infinitud de fobias que hace años ni siquiera existían).

Gracias por los enlaces y no te preocupes por la extensión de los comentarios, las aportaciones sirven para crecer y para eso no creo que haya límites. Los límites ya nos los imponen otros.

Un saludo.

Mi Lord Ricardo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Raúl, como lo expresas desde el cuerpo de tu entrada, el estado lo entendió y lo ha explotado en su favor como muchas otras condiciones naturales del ser humano.

Aclaro -desde mi punto de vista- que lo caro es la educación, no la escuela (que evidentemente las hay muy caras hablando en dinero) retomo que… la educación requiere tiempo y trabajo personalizado, es cara, muy cara. La moneda es el tiempo, lo que escasea es el tiempo como recurso y a falta de tiempo elegimos otra alternativa(incluso de manera inconsciente), en este caso la instrucción. Como podrás ver –según yo- el tiempo es un recurso que vale lo mismo en cualquier parte del mundo, y viéndolo así, se explica por qué sucede en todos lados.

La familia es quizá la única institución creada por la naturaleza con la función (no sé si la principal) de educar, y aquí sí creo que lo veo igual que tú, “la familia debe ser consciente de la situación e implicarse mucho, que es justo lo contrario de lo que yo veo a mi alrededor”.

En la educación la familia ha fallado más que la escuela, considerando que la educación es más responsabilidad de la familia como institución que de la escuela como tal. Y es aquí donde entra de nuevo el estado y sus aliados medios de comunicación, que manipulan la educación de la familia completa, pero sigue siendo responsable la familia de perder su valioso recurso viendo tele todo el día, cuando se da cuenta (si es que se da) a falta de tiempo ha optado también por la instrucción y como esta no es su función instruye mal, creando seres mecanizados totalmente pasivos o agresivos inconscientes, incapaces de asumir responsabilidades y consecuencias grandes, en resumen, personas con miedo a vivir su libertad y mejor la niega.

Lo peor de esto último es darme cuenta de que no dejo de perder el tiempo cada que puedo y… ahora mismo he recordado con angustia unos minutos que le negué a mi hija para que leyéramos su librito, y todo por estar aquí aplastadote.

Por todo esto digo que primero es educar y después libertad. Esto es sólo mi opinión. Saludos.

Raúl dijo...

Hola Mi Lord. Me parece muy interesante ese concepto del tiempo como moneda, ahora comprendo lo cara que resulta la educación, sin embargo, como bien dices sería cuestión de priorizar y ver en que cosas gastamos nuestro tiempo (no se me ocurren muchas cosas más importantes que gastarlo con los tuyos). Deberíamos empezar a pensar en si valen la pena tantas distracciones (entre otras las tecnológicas)o tal vez lo mejor sería aprovechar nuestro tiempo para recuperar esa tradición de seres sociales y familiares que parece se ha perdido en este mundo tan individualista.

Por favor, no vuelvas a privar a tu hija de una lectura cariñosa con su padre.

Un saludo.

Koan dijo...

¡Bravo amigo, bravo!

Raúl dijo...

Hola Koan, no sé porqué cuando estaba escribiendo esto pensé que te gustaría. Creo que nos vamos conociendo cada vez más.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Así es Raúl, y no solo el tiempo, sería muy bueno que comenzáramos a preguntarnos qué es lo mejor, seguro que recuperaríamos el buen trato entre humanos.
Así es las distracciones tecnológicas se están comiendo a la juventud, tal parece que todo avance tecnológico nos atrapa en un nuevo callejón, tal parece que todo lo que hacemos deteriora más nuestra propia humanidad.
Saludos
Mi Lord

Raúl dijo...

Hola Mi Lord. A veces parece que nos empeñamos en escoger la peor opción cuando se trata de decidir sobre las cosas que realmente deberían ser importantes en nuestras vidas. En muchas ocasiones nos desvivimos por cumplir con nuestros trabajos o compromisos sociales (incluyo los de la red) y, sin embargo, no tenemos reservado un espacio vital para nuestros seres más queridos.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Muy bien expuesto todo, muchas gracias por pensar en voz alta de esta forma tan directa y clara. Tan inspiradora.

¿Qué haríamos si no tuviésemos miedo? Pues acercarnos al amor...(son las dos posibilidades-emociones-extremos dominantes). Puede que esto a alguien le resulte cursi, pero se lo podemos decir con otras palabras: ¿Vives en la sociedad de consumo? Pues cada acto de consumo promueve una realidad y es, finalmente, un acto político que puede ser revolucionario (esto último no es mío).

Lo dicho, gracias por este blog.