viernes, 15 de junio de 2012

NOS HAN RESCATADO (sin embargo cada día nos ahogamos más)

Cerca del 30% de la población del Estado viviendo por debajo del umbral de la pobreza. Millones de personas a las que se les niega la oportunidad de ser poco menos que esclavizadas a cambio de un salario que les permita malvivir. Miles de familias despojadas de su vivienda y abandonadas a su suerte. Cientos de miles de seres humanos a los que se les niega la asistencia médica gratuita. Miles de personas, sobre todo gente mayor, estafadas y robadas por la banca. Millones y millones de personas obligadas a dar gracias cada día por tener la inmensa suerte de trabajar y poder malvivir día a día con la incógnita de no saber qué pasará al día siguiente.
Frente a esta situación que es infinitamente más dramática de lo que describen estas líneas, llevamos días oyendo que nos han rescatado (bueno que han rescatado a la banca pero por lo que parece en los últimos años decir banca es decir pueblo). Nos han rescatado, sin embargo cada día nos ahogamos más.
A estas alturas, la mayoría de personas con un mínimo de inteligencia lo tenemos claro, aún así hay que decirlo alto y claro: esto no es un rescate más que para los grandes capitalistas que nuevamente se apropian de las ganancias del pueblo mediante leyes que ellos mismos promueven a través de sus instituciones democráticas. Ni siquiera es el primer rescate a la banca puesto que a estas alturas ya llevamos una cifra mucho mayor inyectada en los bancos. 
De hecho esto es una práctica habitual del sistema. Durante años se ha regalado dinero público a la banca privada a cambio de nada, y no sólo a la banca sino que también se ha hecho con todo tipo de empresas que en su día fueron públicas y se regalaron al mejor postor para posteriormente convertirlas en poderosas multinacionales gracias al dinero, el trabajo y las leyes puestas a su servicio por los diferentes gobiernos de la nación.
El resultado de estas tropelías siempre ha sido y seguirá siendo el mismo: traspaso de recursos públicos a la empresa privada y pérdida de derechos sociales y laborales para el pueblo.

Este mecanismo engrasado siempre ha funcionado gracias al buen hacer de los políticos, cada uno en su papel. En todo el espectro político parlamentario oímos esos falsos discursos en contra o a favor de estas políticas dependiendo del momento. Todos estos discursos siempre tienen un elemento en común, jamás cuestionan la esencia misma del sistema y varían entre la depravante honestidad de un Rajoy presentando como un éxito absoluto el rescate financiero (no hay que dudar de que desde su punto de vista y de lo que él defiende lo es) y la increíble desvergüenza de la izquierda radical que se opone al rescate pero ve imprescindible el no dejar caer a los bancos.
A estos discursos políticos van unidos sus correspondientes discursos periodísticos que amplifican hasta la desfachatez las ideas de este régimen partitocrático y manteniendo a la inmensa mayoría de la población en un estado semicatatónico que se encargan de redondear con las innumerables “gestas” deportivas de unos supuestos compatriotas que se dedican a estafar al fisco y a vivir del cuento.
Tampoco hay que olvidar el silencio absoluto de los llamados agentes sociales que en todo este tema del rescate a la banca prefieren no pronunciarse. No sea caso que les cierren el grifo y se les acabe el chollo.

Pasados varios días del rescate, la verdad se hace evidente. Los datos macroeconómicos que manejan todos estos embusteros que nos gobiernan, indican que la situación empeora día a día y que ya hemos rebasado el borde del abismo. Más bien estamos a punto de estamparnos contra el fondo.
Es hora de exigir explicaciones y responsabilidades a todos aquellos estafadores y criminales que durante largo tiempo han aprovechado sus posiciones de poder para enriquecerse a costa del restos de personas que hemos ido viendo y aceptando esto como si fuera lo más normal del mundo mientras vivíamos dentro de una burbuja de cristal cimentada en el autoengaño inducido por la propaganda oficial de un sistema que a excepción de unos pocos nos deslumbraba a todo el mundo.
Pero sobre todo es hora de autoexigirnos acción y conciencia de cambio. Debemos estar totalmente convencidos y asumir que esos cambios que muchas veces proclamamos de boquilla significan un giro radical en nuestra forma de vivir y relacionarnos, necesitamos ser conscientes de que el camino va a ser muy duro pero, también, de que es imprescindible caminarlo.

5 comentarios:

Temujin dijo...

Hay que preguntarse quien confecciona los datos, ese es el principio...

El Revolucionario Escarlata dijo...

http://thescarletrevolutionary.wordpress.com/2012/06/16/la-diosa-christine-aprieta-para-ahogar-ya-empieza-a-faltar-el-aire/

Saludos rafaelianos, amigo Raúl.

Raúl dijo...

Hola Temujin, gracias por la visita.

¿A qué te refieres con lo de quien confecciona los datos?
¿Qué datos?

Un saludo.

Raúl dijo...

Hola Rafael

Saludo para ti también y gracias por el enlace.

Temujin dijo...

Los datos macro económicos, a nadie le parece raro que existiendo una CIRBE se desconozca la deuda real de este país. ¿Porque a algunos país con deuda mayor sobre su PIB se les cataloga de una manera y a otros de otra?.
¿Quien clasifica nuestro riesgo? ¿No obtiene beneficios diferentes de clasificar de una forma u otra?..